El rumbo económico del gobierno nacional y provincial tuvieron un fuerte impacto en las industrias y pymes del territorio bonaerense en 2018. La suba generalizada de los impuestos de luz y gas, la caída del consumo interno y el rol pro empresarial que adoptó el ministerio de Trabajo bonaerense terminaron con miles de suspensiones y despidos de empleados que contaban con más 10 o 20 años de antigüedad en sus puestos de trabajo.

Sumado a esto, los nuevos desempleados no logran reingresar al mercado laboral en un contexto generalizado de recesión. En la Provincia, ninguna región se salvó del impacto de la crisis: despidos en el Estado y en 25 industrias históricas dejaron en la calle más de 7.800 bonaerenses.

Los primeros despidos de 2018 ocurrieron en los primeros días de enero cuando las autoridades de la Provincia decidieron disolver la Unidad Ejecutora Provincial (UEP) que se encargaba de obras de refacción y construcción de escuelas. El saldo de la decisión oficial, que se tomó entre la navidad y el año nuevo pasado, fueron más de 100 despedidos. 

A los pocos días, se conocieron los 300 “retiros voluntarios” y suspensiones, que terminaron en despidos, en la fábrica de calzados Dass en Coronel Suárez. También en el sur bonaerense, en febrero comenzó la lucha de los 250 fabriqueros de Fanazul que resistieron durante meses el cierre de la fábrica, que se decidió sin vuelta atrás desde el Ministerio de Modernización de la Nación.

En marzo, 1500 trabajadores de Ferrobaires de Bahía Blanca, de Mar del Plata, Tandil, Junín, Bragado, Sierra de la Ventana fueron cesanteados por medio de “retiros voluntarios” ante el cierre de ramales y de talleres de arreglo de trenes.

También en tres primeros meses del año se quedaron sin trabajo 60 trabajadores en la calle de la fábrica de plásticos Bopp de Campana y hubo 165 despidos en la petroquímica “Bunge y Born” del mismo distrito; 180 despedidos de BRF/Quick Food en Baradero250trabajadores de la salud echados del Hospital Posadas (Morón); 400 cesanteados de la municipalidad de Quilmes, otros 400 en Tres de Febrero100 en Morón; 40 trabajadores del peaje de Ameghino fueron notificados de su desvinculación.

La paralización parcial de las plantas de Cresta Roja en Ezeiza y Esteban Echeverría se mantiene desde el anuncio de reactivación que hicieron Macri Vidal en 2016 y afecta a 1100 empleados: ya hubo 500 despedidos y 600 “suspendidos” con la promesa de reincorporación que hace más de 2 años que no llega.

En mayo, la crisis por la importación de calzado y caída de ventas llegó a Chivilcoy donde la fábrica Paquetá –que producía para Adidas– realizó las primeras suspensiones y “retiros voluntarios” que finalmente terminaron con el cierre de la planta y total de 600 despedidos. También  la fábrica EMEPA de Chascomús, que se dedicaba a la reparación y mantenimiento de material ferroviario, anunció el despido de 100 trabajadores. En el mismo distrito la empresa Villa del Sur echó a 44 empleados y la fábrica de chips y tarjetas Unitec Blue desvinculó a 62 empleados.

En el mismo mes, en Lanús cerró Papeltex y 24 familias quedaron en la calle. Además, la empresa Motomel del barrio La Emilia de San Nicolás decidió no renovar el contrato de 130trabajadores. Tres meses más tarde, la automotriz suspendió a 450 operarios por la caída de ventas.

A principios de junio, la panificadora Maitén de Chacabuco se vio obligada a cerrar sus puertas luego que la marca Don Satur rescindiera el contrato y 18 personas quedaron en la calle. Y en el mismo mes, la fábrica textil “Karavell” de Mercedes anunció su cierre y dejó 65 personas sin trabajo.

En tanto, la fábrica plásticos “Chemton” de Moreno cerró en julio y despidió a 60trabajadores. En agosto, la avícola de Roque Pérez “Criave” dejó de pagar los sueldos a 484 empleados y confirmó despidos a 230 trabajadores. La empresa presentó quiebra y podría cerrar definitivamente.

En septiembre, la fábrica de fideos “Don Antonio” de Junín cerró y dejó en la calle a 33trabajadores. Hacia final de mes, la fábrica de calzados “Gaelle” de Avellaneda despidió a 230 empleados y decidió cerrar la fábrica para dedicarse “solamente a importar”. También, en el sur bonaerense la planta de “Cereales 3 Arroyos” quedó paralizada, con 140suspensiones a los trabajadores que terminaron en despidos.

En octubre, 160 empleados de “Metalúrgica Tandil” recibieron telegramas de despidos y a pesar de los intentos de reactivación de la fábrica, la metalúrgica cerró sus puertas. El mes pasado, en Avellaneda la fábrica de electrodomésticos “Siam” oficializó 20 despidos; y la textil de ropa deportiva “SportTech” cerró su sede de Luján y despidió a 62 trabajadores.

También en Quilmes la fábrica “Metalur” despidió a 18 trabajadores y en Temperley (Lomas de Zamora) la histórica metalúrgica “Palagi Hermanos” bajó sus persianas y despidió a 30personas. Mientras que en Olavarría la empresa Cefas, que explota una cantera, dejará de funcionar en el distrito y mantiene en vilo a 60 familias.

(Diagonales/Diario de Rivera)