El Centro Cultural Israelita celebra su 99° aniversario y habrá festejos en una noche de gala este sábado 1 de junio a partir de las 21:30 horas
La institución, todo un símbolo para Rivera y orgullo de sus habitantes, camina rumbo a su centenario vigente y renovándose constantemente.
El cronograma de la celebración que se realizará en la imponente sala «Alberto Gerchunoff», comenzará con un «Brindis de honor y placa alusiva» a la fecha. Posteriormente se presentará el Grupo de Teatro del C.C.I «Los Salidos de la Vaina» con una obra que viene presentando con éxito en la región.

Más tarde será el momento para el Grupo de Danza Folklórica «Huellas Riverenses», mientras que el cierre será a pura música con la voz de Paula Arstein. La entrada al evento tendrá un costo de 2.000 pesos.
Sus inicios en la Historia
Una asamblea realizada un 5 de julio de 1912 en el local de la Cooperativa Agricola “Barón Hirch”creó el “Club de la Juventud Israelita para Recreo y Desarrollo Intelectual”. Allí se decidió construir un local y conseguir los libros necesarios para crear una biblioteca. La lista de la compra de libros determinó que se requerían un cuarenta por ciento de libros en castellano; un treinta por ciento en idisch; un veinte por ciento en ruso y un diez por ciento en hebreo, para la compra de libros se destinaron mil pesos.
Se construyó un Galpón en el terreno donado por JCA. Las actividades culturales tuvieron un carácter prioritario para los habitantes, y sería para muchos el punto focal de la Cultura en Rivera. El nombre de la entidad se abreviaría luego en “Centro Juventud Israelita” . Allí era el espacio donde se daban los debates y las disputas ideológicas de la época.
En 1916 se forma la “Unión Obrera Israelita”, llamada más tarde Centro Obrero, que comienza a desarrollar actividades análogas a las del club. Para fines de mayo del año 1925 se fusionan ambas entidades y nace el “Centro Cultural Israelita”. A las biblioteca se la nombró “José Ingenieros” y se destacó por ser un notable instrumento de difusión cultural de la época. El material bibliográfico, constantemente renovado y actualizado hasta el presente, cuenta con más de 30.000 volúmenes.
Además de la biblioteca, el “Centro Cultural Israelita” se dedicó a otras actividades. Durante los 72 primeros años de vida institucional, para mantener las tradiciones y la lengua favoreciendo la comunicación entre los inmigrantes y sus hijos, creó una escuela judía que mantuvo con sumo esfuerzo hasta la creación de una escuela formal. Para facilitar la comunicación entre los inmigrantes se dictaron cursos de castellano e historia; organizó reuniones semanales de contenido socio-cultural, realizó homenajes a escritores, incrementó el fondo bibliográfico de la biblioteca, e hizo posible que la población disfrutara de la magia del cine y el teatro.

El magnífico edificio del Centro Cultural Israelita, además de la Biblioteca, tiene un salón de espectáculos, el Alberto Gerchunoff, de 20 por 17 metros, 470 butacas tapizadas, un escenario de 17 mts de boca y de ancho por 7,20 mts de fondo y 5 mts de alto; un gran hall de entrada que si es necesario se utiliza para cualquier actividad. Tiene una sala para actividades sociales, la “José Hernandez”, donde cómodamente caben cien personas, sala en la que además se dictan conferencias, se hacen exposiciones y se celebran cumpleaños.
Biblioteca Popular José Ingenieros

Comenzó a funcionar con un 40% de libros en español, 30% en idish, 20% en ruso y un 10% en hebreo, y poco a poco fue incorporando nuevo material bibliográfico, ya sea por adquisiciones donaciones de particulares, de la Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares, de la Dirección de Bibliotecas de la provincia de Buenos Aires, o de Embajadas, entre otras.
Se creó la biblioteca infantil “Sarmiento” y ya en el año 1983 se inauguró una sala de lectura.
También, y a partir de 1978, se dedicó a la realización de actividades de extensión bibliotecaria, como proyectos de promoción de la lectura y difusión de libros.
El C.C.I y su Biblioteca por sus características y objetivos ha sido históricamente, lo es actualmente y seguirá en el futuro un lugar trascendente para la comunidad riverense y se enmarca como un sitio de paso obligado en cualquier circuito turístico regional. (Diario de Rivera)