La mora de los hogares bonaerenses encendió una luz roja. Según datos del Banco Provincia, la irregularidad bancaria de la cartera de familias casi se cuadruplicó en apenas un año: pasó de 2,9% en febrero de 2025 a 11,2% en febrero de 2026. Si se suma el segmento no bancario, el nivel total de mora trepó de poco menos del 5% a más del 14%, el peor registro de las últimas dos décadas.
El diagnóstico de la entidad apunta a un problema de fondo. El presidente del Banco Provincia, Juan Cuattromo, sostuvo que la morosidad golpea con más fuerza a quienes ganan hasta cuatro salarios mínimos y tiene una fuerte presencia entre jóvenes de 18 a 24 años. “Esto permite diagnosticar que el problema del endeudamiento es de naturaleza macro: no se explica porque alguien tomó mal un crédito, sino porque hay problemas de ingresos o empleo en el mercado”, señaló.
Uno de los cambios más visibles aparece en el uso cotidiano de la tarjeta de crédito. De acuerdo con el monitoreo del banco, creció el financiamiento destinado a supermercados y farmacias, rubros que antes solían pagarse más con transferencias o códigos QR. “Estás usando crédito para sustituir pérdida de ingreso”, explicó Cuattromo, al describir una escena que se repite cada vez más: familias que se endeudan no para consumir de más, sino para cubrir gastos básicos.
El informe de la Gerencia de Estudios Económicos del BAPRO advierte que durante 2024 y buena parte de 2025 el crédito funcionó como una especie de amortiguador frente a la caída del salario real. El problema es que ese alivio de corto plazo dejó una carga difícil de arrastrar. Según la entidad, en 2026 parte de los eventuales aumentos salariales podrían destinarse a pagar deudas pasadas, en lugar de volcarse al consumo.
Otro factor que aparece con fuerza es el aumento de las tarifas de servicios públicos. El relevamiento indica que, en los últimos dos años, las subas de gas y electricidad más que duplicaron el crecimiento del salario mediano. Para los usuarios con subsidios, el ingreso disponible luego de pagar tarifas cayó 13,2%, casi el doble que la baja del ingreso total. Entre quienes no tienen subsidios, la retracción fue del 11,7%.
El deterioro también se siente en el sector productivo. Según el Banco Provincia, las PyMEs de la industria, el comercio y la construcción son las más afectadas por el aumento de la mora. Entre fines de 2023 y abril de 2026, la irregularidad de la cartera empresaria subió 4,7 puntos porcentuales en Comercio, 3,5 puntos en Construcción y 2,9 puntos en Industria, rubros donde la actividad cayó entre 2% y 9%.
En sentido contrario, la mora se redujo en sectores como Minería y Petróleo, Intermediación Financiera y Electricidad, que registraron una expansión de actividad significativa. Esa diferencia marca una economía partida: mientras algunas ramas logran sostenerse o crecer, otras vinculadas al consumo interno y a la obra privada muestran mayores dificultades para afrontar sus compromisos.
Con información de Ámbito


















