
La organización Alihuen, dedicada a la defensa del ambiente y de todas las formas de vida en La Pampa y la Patagonia, manifestó su preocupación por la extracción de árboles en el frente del Instituto Manuel Belgrano de la localidad de Macachín.
A través de un comunicado firmado por el ingeniero agrónomo Leandro Altolaguirre, especialista en Paisajismo y Ambiente, la entidad sostuvo que la remoción de árboles sanos y vigorosos representa una pérdida que va mucho más allá de la eliminación de ejemplares vegetales.
En el documento se destaca que el arbolado urbano forma parte de la infraestructura verde de las ciudades y cumple funciones esenciales, como regular la temperatura mediante la sombra y la evapotranspiración, capturar partículas contaminantes, reducir el ruido, moderar el viento y favorecer la infiltración del agua de lluvia. Además, los árboles brindan refugio y alimento para aves, insectos polinizadores y otras especies.
La organización remarcó que la pérdida de árboles adultos resulta especialmente significativa, ya que sus beneficios ambientales son considerablemente mayores que los de ejemplares recién plantados.
Alihuen también hizo hincapié en el impacto que este tipo de intervenciones puede tener sobre la comunidad educativa. Según expresó, los árboles forman parte de la vida cotidiana de estudiantes, docentes y familias, proporcionando sombra y constituyéndose en referencias afectivas del entorno escolar.
En ese sentido, advirtió que su extracción puede generar tristeza, impotencia y enojo, además de transmitir un mensaje contradictorio respecto de los valores de cuidado ambiental que las instituciones educativas buscan promover.
El comunicado también señala que, desde una perspectiva sociocultural, el arbolado contribuye a la identidad del barrio y a la memoria colectiva, por lo que su eliminación modifica el paisaje urbano, reduce la calidad del espacio público y puede afectar el sentido de pertenencia de la comunidad.
Asimismo, la entidad consideró que cuando este tipo de decisiones se adoptan sin información pública, fundamentación técnica ni participación de los vecinos, pueden generar desconfianza y conflictos.
Por último, Alihuen sostuvo que toda intervención sobre el arbolado debería estar respaldada por una evaluación profesional que analice el estado sanitario de los ejemplares, su estabilidad estructural y las alternativas de manejo disponibles. En caso de que la extracción resulte indispensable, propuso implementar medidas compensatorias, como la recuperación del suelo, la plantación de especies adecuadas y un plan de mantenimiento.
Desde la organización concluyeron que la conservación del arbolado escolar requiere criterios técnicos, transparencia institucional y participación de la comunidad educativa, destacando que proteger estos árboles significa preservar bienestar, biodiversidad, identidad y calidad de vida para las generaciones presentes y futuras. (Diario de Rivera)


















