El presidente Javier Milei criticó a su par de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que el país posee el factor del «riesgo Lula» y apoyó la candidatura presidencial del actual senador Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro.
“Lo que decidan, en el corto plazo, en las urnas, sin lugar a dudas, tendrá ramificaciones en las próximas décadas”, afirmó Milei durante su discurso, en donde convocó al pueblo brasileño “a no dejarse robar el futuro” y elegir pensando en las generaciones venideras.
El mandatario relacionó la situación con la de Argentina, la cual «sufrió las consecuencias» de haber tomado el camino del socialismo. Por eso, advirtió que la misión de su gobierno es «advertir a las demás naciones para que cambien a tiempo y puedan evitarse tragedias sociales y económicas como la de Argentina, y todavía peores».
«Hemos visto cómo nuestra nación, de ser una potencia mundial, los zurdos de mierda nos hundieron en la pobreza. Porque hemos padecido, no queremos que otros padezcan», señaló durante su discurso en la Convención Nacional del Partido Liberal.
«Lo hemos hecho en visitas a otros países, en foros y organismos internacionales y donde sea que hayamos tenido la oportunidad; lo seguiremos haciendo. Seguiremos ofreciendo nuestro testimonio, en todas partes, contra las mentiras del socialismo», sostuvo.
En un momento, se cortó el sonido del micrófono y Milei se permitió un agravio directo contra Lula. «Che, ¿los micrófonos estos quién los mandó a tocar? ¿El ladrón?», preguntó.
También recordó que Lula apoyó a Sergio Massa en 2023. «Tenía un vecino que se metía en la política de Argentina para tratar de torcer la historia en favor de los zurdos de mierda», indicó.
Además, se quejó de que el Supremo Tribunal Federal no habilitara su visita a Bolsonaro (p) en la cárcel donde se encuentra detenido. Por eso, criticó al juez Alexandre de Moraes, quien le negó la solicitud, y lo llamó «basura calva».
Fuerte rechazo por parte del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva
Los dichos del mandatario Argentino generó un fuerte rechazo por parte del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y profundizó la tensión diplomática entre ambos países.
La respuesta más contundente llegó desde el Partido de los Trabajadores (PT), fuerza política que lidera Lula. Su presidente, Edinho Silva, calificó de «inadmisible» el comportamiento de Milei y sostuvo que «resulta inaceptable que un jefe de Estado extranjero visite nuestro país y se dirija a las instituciones brasileñas de manera irrespetuosa».
«No sorprende que el actual presidente de Argentina se comporte de esa manera. Ha demostrado en reiteradas oportunidades no estar a la altura del cargo que ejerce», agregó el dirigente del oficialismo brasileño en un comunicado.
Las críticas también provinieron del ministro de Relaciones Institucionales, José Guimarães, quien cuestionó el rumbo económico del Gobierno argentino y afirmó que Milei debería comprender que «gobernar es cuidar de las personas y no desmantelar derechos», al tiempo que defendió el modelo de crecimiento impulsado por la administración de Lula.
El rechazo alcanzó además al máximo nivel del Poder Judicial brasileño. El presidente del Supremo Tribunal Federal, Luiz Edson Fachin, calificó de «irrespetuosas» las expresiones del mandatario argentino contra el juez Alexandre de Moraes y reivindicó la independencia de la Justicia brasileña, al sostener que ningún jefe de Estado extranjero puede menospreciar sus instituciones. (NA)


















