Hay aniversarios que se celebran. Y hay otros que se viven. El centenario de la Escuela Primaria N° 12 “Domingo Faustino Sarmiento” de Rivera tuvo ese espíritu: el de una comunidad que se reunió para mirar hacia atrás, reconocer a quienes construyeron su historia y, al mismo tiempo, renovar el compromiso con las generaciones que vendrán.
La institución, creada el 2 de agosto de 1926, alcanzó este sábado sus 100 años de vida institucional con una ceremonia cargada de recuerdos, reconocimientos y emoción.
En sus comienzos funcionó en un local particular y, en 1929, comenzó a desarrollar sus actividades en el edificio ubicado en la esquina de las actuales calles Tucumán y 25 de Mayo, conocida por entonces como «La Esquina de Steimberg».
En 1943 recibió oficialmente el nombre de «Domingo Faustino Sarmiento», mientras que el edificio que ocupa actualmente, ubicado sobre Avenida San Martín 485, fue construido por la empresa Imperatori-Nicolai y comenzó a utilizarse a partir de 1930.
Una celebración con toda la comunidad
El acto protocolar contó con la presencia del intendente municipal Javier Andres; el secretario de Asuntos Docentes de Adolfo Alsina, David Bazan Sosa; la secretaria de Cultura y Educación municipal, Gisele Caussanel; la inspectora de Enseñanza de Educación Primaria, Rafaela Mayer; la inspectora de Nivel Inicial, Adriana Fuhr; la inspectora de la modalidad de Educación Especial, Miriam Leonhardt; la presidenta del Consejo Escolar, Raquel Rusch, junto a consejeros escolares.
También participaron el presidente del Honorable Concejo Deliberante, Leandro Varela, concejales de los distintos bloques políticos, la delegada municipal Alba Jungblut, autoridades educativas y civiles, representantes de instituciones locales, docentes, alumnos, familias y vecinos.
La amplia participación reflejó la importancia que la escuela tiene dentro de la vida cotidiana de Rivera y el vínculo construido durante generaciones con las familias de la localidad.
Una placa para dejar memoria
Uno de los momentos centrales fue el descubrimiento de una placa recordatoria, donada por exdirectivos, exdocentes y exalumnos de la institución.
La placa quedó como testimonio de este aniversario y como reconocimiento a todas las personas que, de una u otra manera, fueron protagonistas de los primeros cien años de la escuela.
La memoria también tuvo su momento de recogimiento con un minuto de silencio en homenaje a directivos, docentes, alumnos, auxiliares y demás integrantes de la comunidad educativa que ya no están físicamente, pero que continúan formando parte de la historia institucional a través de su legado.
Reconocer a quienes hicieron posible la historia
La celebración incluyó además distintos reconocimientos a exdirectivos, exdocentes, auxiliares, integrantes de la cooperadora y personas vinculadas a la vida institucional, destacando el aporte realizado a lo largo de las décadas.
Uno de los momentos más emotivos estuvo protagonizado por Nora Martín, exdocente y bibliotecaria, quien dedicó 34 años de su vida a la institución.
En su intervención recordó experiencias compartidas con alumnos y compañeros y habló del significado que la escuela adquirió a lo largo de su trayectoria.
“Esta escuela no es solamente un edificio, ni un nombre, ni una fecha de calendario. Es una parte de la historia de mi vida y de mi corazón”, expresó.
Sus palabras sintetizaron uno de los sentimientos que atravesó toda la jornada: para quienes pasaron por sus aulas, la Escuela 12 no representa solamente un establecimiento educativo, sino también una parte de sus propias historias personales.
Una escuela construida entre generaciones
La directora Mercedes Lobato también tomó la palabra y destacó que el centenario representa mucho más que una fecha conmemorativa.
La historia de la institución, señaló, fue construida durante generaciones por estudiantes, familias, docentes, auxiliares, cooperadores, exalumnos y vecinos, todos protagonistas de un proceso colectivo.
Lobato puso además en valor el trabajo desarrollado durante los últimos años para concretar mejoras y reparaciones en el edificio escolar, con el acompañamiento del Municipio y del Consejo Escolar, pero especialmente gracias al compromiso y la colaboración de integrantes de la propia comunidad.
También destacó la tarea cotidiana de docentes y auxiliares y la importancia de continuar fortaleciendo los vínculos con otras instituciones educativas, deportivas, sociales y culturales de Rivera.
El reconocimiento de las autoridades educativas
Durante la ceremonia también se hicieron llegar distintos mensajes de reconocimiento por el centenario.
Se dio lectura a una declaración de beneplácito del Consejo General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires por los festejos de los 100 años de la Escuela Primaria N° 12.

Asimismo, la Jefatura Regional de Educación expresó su reconocimiento a toda la comunidad educativa y destacó el compromiso de quienes, a lo largo de un siglo, hicieron posible la construcción de esta historia.
El Honorable Concejo Deliberante de Adolfo Alsina también acompañó la celebración, recordando que el cuerpo legislativo había declarado previamente de interés legislativo el centenario de la institución.
Un viaje por cien años de historia
El pasado también estuvo presente a través de una exposición especialmente preparada para la ocasión.
Los asistentes pudieron recorrer una muestra integrada por archivos, fotografías, registros escolares, boletines, cuadernos y distintos objetos que permitieron reconstruir etapas de la historia de la institución y observar cómo fueron cambiando la escuela y sus protagonistas a lo largo de las décadas.
Cada documento, fotografía y recuerdo permitió recuperar nombres, rostros y experiencias de quienes fueron parte de la comunidad educativa.
De aquel 1926 hacia los próximos 100 años
La jornada concluyó con una mirada puesta en el futuro.
A un siglo de aquel 2 de agosto de 1926, la Escuela Primaria N° 12 “Domingo Faustino Sarmiento” celebró a quienes hicieron posible su historia y a las generaciones que pasaron por sus aulas, pero también renovó su compromiso con la educación y con la comunidad de Rivera.
Porque cien años no son solamente una cifra.
Son miles de alumnos, cientos de docentes, familias, trabajadores, cooperadores y vecinos que dejaron una huella en la institución.
La escuela llegó a su centenario con la memoria de quienes la construyeron, el orgullo de quienes hoy la sostienen y la mirada puesta en los nuevos estudiantes que continuarán escribiendo su historia.
El primer siglo quedó atrás. La historia de la Escuela 12 continúa.






































