Cabo Verde protagonizó este lunes uno de los primeros grandes batacazos del Mundial 2026 al igualar 0 a 0 frente a España en el encuentro correspondiente a la primera fecha del Grupo H.
El partido se disputó en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, con arbitraje del jordano Adham Makhadmeh, y dejó un sabor muy distinto para ambos seleccionados: mientras el conjunto africano celebró el punto como una verdadera victoria, el combinado europeo se retiró con preocupación por su falta de eficacia.
En su estreno absoluto en una Copa del Mundo, Cabo Verde mostró una actuación sólida y ordenada desde el aspecto táctico. El equipo africano apostó por un esquema defensivo compacto, con líneas muy juntas y un bloque bajo que le cerró todos los caminos a España.
Además, contó con una destacada actuación de su arquero, figura del encuentro, quien respondió cada vez que fue exigido para mantener el arco en cero.
Por el lado de España, el equipo dirigido por Luis de la Fuente no logró imponer su habitual circulación de pelota ni encontrar espacios en la defensa rival. A pesar de manejar la posesión durante gran parte del partido, careció de profundidad y mostró imprecisiones en los metros finales.
La Roja generó algunas situaciones, pero no tuvo claridad para definir y terminó chocando una y otra vez contra el sólido planteo defensivo caboverdiano.
Uno de los datos llamativos del encuentro fue la disciplina exhibida por Cabo Verde, que prácticamente no cometió infracciones durante el partido y sostuvo el empate sin recurrir al juego brusco.
Con este resultado, ambos seleccionados sumaron su primer punto en el Grupo H, que se completará este domingo con el encuentro entre Uruguay y Arabia Saudita.
Para Cabo Verde, el empate quedará marcado como un resultado histórico: en su debut absoluto en una Copa del Mundo logró frenar a una de las potencias del fútbol mundial y comenzar su aventura mundialista con una actuación memorable.


















