El consumo de productos lácteos registró una nueva caída durante mayo, reflejando las dificultades que atraviesa el mercado interno en un contexto de inflación persistente y pérdida del poder adquisitivo de los salarios.
Según un relevamiento del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), las ventas disminuyeron 1,8% respecto de abril y, si se considera el promedio diario, la retracción alcanzó el 5%.
El informe también mostró un resultado negativo en la comparación interanual. Frente a mayo de 2025, las ventas en volumen descendieron 0,8%, mientras que el acumulado de los primeros cinco meses de 2026 registra una baja del 1,4%. Medido en litros de leche equivalente, el retroceso acumulado asciende al 1,6%, lo que evidencia que el consumo todavía no logra recuperar los niveles del año anterior.
El impacto del menor poder de compra
Desde el sector explican que la principal causa de esta tendencia es la disminución de la capacidad de compra de las familias.
Con una porción cada vez mayor de los ingresos destinada al pago de tarifas, transporte y otros servicios, los alimentos pierden participación dentro del presupuesto familiar. Como consecuencia, muchos consumidores reducen las cantidades adquiridas, reemplazan productos por opciones más económicas o recurren al circuito informal de comercialización en busca de mejores precios.
Los quesos resisten mejor que el resto de los productos
Dentro de los distintos segmentos de la industria láctea, los quesos continúan mostrando el comportamiento más favorable.
De acuerdo con el OCLA, este rubro registró mejoras en las mediciones mensual, interanual y acumulada, impulsadas en gran medida por promociones, descuentos y una fuerte competencia entre marcas, especialmente en las variedades de menor precio.
Yogures y postres siguen entre los más afectados
La situación es diferente para los yogures, postres y leches saborizadas, que continúan mostrando mayores dificultades para recuperar el consumo.
Aunque algunos de estos productos lograron recomponerse parcialmente luego del fuerte desplome registrado durante 2024, todavía permanecen por debajo de los niveles de ventas previos.
En particular, los yogures y postres volvieron a registrar una retracción en lo que va de 2026 y acumulan una caída del 3,4% durante los primeros cinco meses del año, confirmando que siguen siendo productos que muchas familias dejan de comprar cuando el presupuesto resulta insuficiente.


















