l costo de los alimentos básicos volvió a tomar impulso en julio y golpeó el bolsillo de los argentinos. Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la canasta básica alimentaria (CBA), que determina el umbral de la indigencia, aumentó 2,6% en el mes, mientras que la canasta básica total (CBT), utilizada para medir la pobreza, subió 2,2%,
Con esas variaciones, una familia tipo de cuatro integrantes –compuesta por un varón de 35 años, una mujer de 31, un hijo de seis y una hija de ocho– necesitó ingresos por $1.564.716 para no quedar por debajo de la línea de pobreza. En tanto, para no ser considerada indigente, ese mismo hogar requirió $708.016.
En términos nominales, el umbral de pobreza para esa familia aumentó $33.243 respecto de junio, cuando se había ubicado en $1.531.473. La línea de indigencia, en tanto, sumó $18.164 frente a los $689.853 del mes anterior.
Por su parte, para un adulto equivalente, la referencia que utiliza el organismo estadístico para realizar el cálculo, la línea de indigencia quedó en $229.131 mensuales y la de pobreza alcanzó los $506.381. En junio, esos valores habían sido de $223.253 y $495.622, respectivamente.



















