El diputado provincial Oscar Liberman presentará un proyecto de ley para sustituir progresivamente el Impuesto sobre los Ingresos Brutos por el denominado Impuesto Provincial al Consumo Final (IPCF).
La iniciativa apunta a lo que considera tres problemas del esquema actual: la acumulación del impuesto en cada etapa de producción y comercialización; el cobro sobre la facturación aún cuando una empresa registra pérdidas, y la superposición con tasas municipales calculadas sobre los ingresos.
Uno de los ejes, señala el proyecto, es el denominado «efecto cascada»: al aplicarse en distintas etapas, el impuesto de cada operación se incorpora al costo de la siguiente. El proyecto propone concentrar la carga provincial en la venta al consumidor final, mientras que las operaciones destinadas a reventa o producción quedarían excluidas mediante un Certificado de Reventa Digital.
“Ingresos Brutos se cobra aunque una empresa pierda dinero”, sostuvo Liberman. Para esos casos, la iniciativa incorpora un Crédito Fiscal por Quebrantos Verificados, que podrá utilizarse para compensar obligaciones tributarias bajo las condiciones que establezca la reglamentación.
El proyecto también promueve acuerdos con los municipios para revisar tasas que utilizan la facturación como base de cálculo. Además, incorpora el nuevo esquema a la masa coparticipable municipal y crea un fondo transitorio de compensación.
En caso de ser aprobada la iniciativa, la sustitución sería gradual, con una transición de hasta cinco años. La propuesta establece una alícuota general máxima del 6,25% sobre el precio neto, sin IVA, y contempla tratamientos reducidos para medicamentos, insumos sanitarios y transporte público.
“Queremos que Buenos Aires deje de castigar cada paso de la producción”, concluyó Liberman.
(La Nueva)


















