
El París Saint-Germain no dejó dudas: está en su mejor versión. En una actuación arrolladora, aplastó 4-0 al Real Madrid en las semifinales del Mundial de Clubes y se metió en la gran final, donde chocará con el Chelsea de Enzo Fernández, que viene de eliminar a Fluminense. El escenario fue el imponente MetLife Stadium, que fue testigo de una verdadera exhibición del equipo parisino.
El dominio del PSG fue absoluto desde el inicio. Apenas transcurrían 5 minutos del primer tiempo cuando Fabián Ruiz abrió el marcador tras un error en la salida de Raúl Asencio. La presión alta funcionó, Dembélé punteó el balón ante Courtois y el mediocampista español la empujó al gol.
Tres minutos más tarde, el propio Ousmane Dembélé aprovechó otra falla defensiva, esta vez de Antonio Rüdiger, y definió al segundo palo para el 2-0 que empezaba a sentenciar la historia.
El tercero llegó a los 23 minutos, luego de una gran jugada colectiva por derecha que culminó con un pase de Hakimi para Fabián Ruiz, quien firmó su doblete y dejó al PSG 3-0 arriba en menos de media hora.
Con el resultado prácticamente definido, el PSG manejó el partido a voluntad. El Real Madrid intentó, pero nunca encontró respuestas futbolísticas ni anímicas ante un equipo que lo superó en todas las líneas.
A los 42 del segundo tiempo, llegó el cuarto. Tras una gran acción individual de Bradley Barcola, que desbordó y dejó a su marca en el camino, Gonçalo Ramos giró en el área y definió con clase para sellar la paliza por 4-0.
El campeón de la última Champions League volvió a demostrar que es hoy el mejor equipo del planeta. Su poder ofensivo, solidez táctica y eficacia lo convirtieron en una aplanadora ante un Real Madrid desconocido.
Ahora, París Saint-Germain enfrentará a Chelsea en la final del Mundial de Clubes, en un duelo entre gigantes europeos. Enzo Fernández vs. Dembelé y compañía, en lo que promete ser una definición vibrante del certamen intercontinental.

















