La presentación de listas para las elecciones legislativas del 7 de septiembre dejó heridas abiertas en el seno del radicalismo de la Sexta Sección electoral bonaerense. Lo que debía ser un cierre ordenado y consensuado terminó en acusaciones cruzadas, decisiones unilaterales, y un ambiente de profundo malestar entre los dirigentes territoriales del partido centenario.
La controversia tiene epicentro en las decisiones tomadas por el presidente del Comité Provincia de la UCR, quien, según fuentes del sector disidente, desoyó la voluntad de la mayoría de los representantes radicales de la sección al momento de definir los nombres que integrarían la lista seccional de la alianza “Somos Buenos Aires”, encabezada por el dirigente de la Coalición Cívica, Andrés De Leo.
Una mayoría ignorada
Desde el espacio Coincidencia Radical, conducido por el diputado provincial Emiliano Balbín, lamentaron que el acuerdo político alcanzado para respaldar a De Leo no haya contemplado ninguna de las propuestas del radicalismo seccional, a pesar de que estaban respaldadas por tres intendentes en ejercicio, dos legisladores provinciales, 15 presidentes de comité distritales, concejales y referentes militantes de diversos distritos.
Entre los nombres que se habían sugerido para representar a la UCR en esa nómina figuraban la concejal de Adolfo Alsina Ana Clara uribe Echeverría, impulsada por la mayoría de los intendentes y los legisladores del espacio y Silvina Cabirón, exconcejal de Bahía Blanca e hija del histórico intendente Juan Carlos Cabirón, una figura simbólica del radicalismo bahiense.
Sin embargo, el presidente del Comité Provincia, en una decisión interpretada como verticalista y arbitraria, prefirió avanzar en un acuerdo con los dirigentes Alfredo Irigoyen y el exdiputado nacional Juan Pedro Tunnessi, ambos de Bahía Blanca.
Sin lugar para Bahía Blanca
La situación se tornó aún más controversial cuando se conoció que Tunnessi se bajó de la lista minutos antes del cierre, decisión que dejó a Bahía Blanca, la ciudad cabecera de la sección, sin ningún representante radical en la nómina provincial, lo que fue considerado un “desprecio absoluto” hacia la militancia de esa localidad.
“No solo entregaste el primer lugar de la lista a la CC, sino que decidiste poner a tus amigos por encima de la voluntad mayoritaria de toda una sección”, se escuchó decir con tono amargo en los pasillos del Hotel Brizo, en La Plata, donde se desarrollaba el tramo final de las negociaciones.
Ana Clara Uribe Echeverría, otra figura desplazada
Además, la concejal Ana Clara Uribe Echeverría, de Adolfo Alsina, propuesta por la mayoría de los intendentes radicales, los dos legisladores seccionales y las autoridades de 15 comités de distrito, tampoco fue tenida en cuenta para integrar la boleta. La exclusión fue interpretada como un desaire directo al armado político del espacio Coincidencia/Adelante Buenos Aires, que había respaldado con firmeza al presidente del Comité durante las recientes internas partidarias.
Un cierre con escándalo
La jornada del sábado, que ya venía tensa por los múltiples desacuerdos internos y los cortes de luz que postergaron el cierre formal de listas hasta el lunes, culminó con un hecho lamentable: el exdiputado Juan Pedro Tunnessi habría protagonizado un incidente violento, amenazando e intentando agredir físicamente a un joven militante radical de Bahía Blanca, lo que generó una gran conmoción entre los presentes.
Testigos señalaron que el hecho ocurrió en plena vía pública y que debieron intervenir otros dirigentes para evitar que la situación pasara a mayores. El accionar fue repudiado por varios sectores del radicalismo, que cuestionaron duramente el “estilo de conducción” que privilegia la rosca política por sobre los acuerdos democráticos internos.
Un golpe a la militancia
El cierre de listas dejó un sabor amargo para muchos radicales de la Sexta Sección, especialmente para aquellos que habían sido sostén político del actual titular del Comité Provincia durante las internas de 2024, en las que enfrentó fuertes resistencias.
Lo que se percibe como un incumplimiento de los compromisos asumidos, sumado a la ausencia de representación radical en la lista seccional, genera preocupación sobre el rumbo que tomará la UCR en el futuro inmediato.
“Se ha perdido una oportunidad de fortalecer el radicalismo territorial. En lugar de construir en base al consenso y al trabajo de los militantes, se optó por cerrar acuerdos entre pocos, sin diálogo ni representatividad”, expresó un referente seccional en estricto off the record.


















