
El distrito de Tornquist alcanzó un hito trascendental con el cierre definitivo de los basurales a cielo abierto de Sierra de la Ventana y Saldungaray, acompañado por la inauguración de la Planta de Transferencia y Separación 3R, que permitirá avanzar hacia una gestión más eficiente y sustentable de los residuos sólidos urbanos.
El acto estuvo encabezado por el intendente municipal Sergio Bordoni, junto a la jefa de Gabinete de la Subsecretaría de Política Ambiental bonaerense, Carolina Di Giani; la directora de Planificación de la Subsecretaría de Residuos Sólidos Urbanos y Economía Circular, Julia Mancini; y la subsecretaria de Ambiente y Desarrollo Sostenible local, Florencia Testa. También participaron funcionarios, representantes institucionales y vecinos.
Durante su intervención, Testa destacó la importancia del cierre de los basurales para la salud de la población y el cuidado del entorno natural, al tiempo que llamó a profundizar las políticas de concientización y educación ambiental.

Por su parte, Bordoni agradeció a quienes hicieron posible la concreción del proyecto y reconoció el trabajo de la exsubsecretaria de Ambiente Melisa Herrada, el acompañamiento de la ministra provincial Daniela Vilar y el respaldo del gobernador Axel Kicillof. “Este paso histórico es fruto de años de trabajo y de una decisión política firme de invertir en obras y herramientas concretas”, señaló.
La nueva planta incrementará la capacidad de procesamiento mediante la separación y preparación de residuos sólidos urbanos para su disposición final, tarea que estará a cargo de la Cooperativa 3R, creada en 2010 para dar respuesta a la problemática ambiental local.
El proyecto se concretó en el marco del programa provincial Mi Provincia Recicla, que aportó equipamiento de última tecnología —como una pala cargadora, una chipeadora y un sistema de monitoreo— además de un financiamiento de 30 millones de pesos destinado a garantizar el suministro eléctrico de la planta.
Con esta medida, Tornquist pone fin a décadas de disposición de residuos a cielo abierto y da un paso decisivo hacia una gestión ambientalmente responsable, que mejora la calidad de vida de la comunidad y sienta las bases de un futuro más sustentable.

















