Lanús se impuso este domingo a Independiente por 2-0 en el Libertadores de América haciendo gala de su eficacia y solidez colectiva para sumarse transitoriamente a Deportivo Riestra en lo alto del Grupo B del Torneo Clausura.
En un desarrollo atípico bajo la lluvia, el conjunto de un Gustavo Quinteros que duró media hora en el banco -fue expulsado por Fernando Echenique- tuvo varios tiros en los palos e hizo figura a Nahuel Losada, pero el Granate abrió la cuenta con Walter Bou tras un blooper de Rodrigo Rey con Federico Vera y lo selló en el final con Rodrigo Castillo, cuando el local ya había sufrido la expulsión de Santiago Montiel.
El público del Rojo fue implacable y reprobó duramente al equipo, que sigue sin ganar, último en el torneo y afuera de las copas. El presente del Rojo es lapidario. Es el único de los 30 equipos de Primera que todavía no ganó en lo que va del Torneo Clausura. Tiene apenas seis puntos, marcha último en la Zona B y acumula 14 encuentros sin victorias por toda competencia, con seis igualdades y ocho caídas. Por eso el público explotó una vez más. “¡Qué se vayan todos, que no quede ni uno solo”, fue el primer canto de bronca que se escuchó en un estadio con menos concurrencia de la habitual.
(TyC / Ole)


















