A cuarenta años del 10 de noviembre de 1985, fecha en que las aguas cubrieron por completo a Villa Epecuén, la comunidad de Adolfo Alsina se reunió una vez más junto a las ruinas del histórico pueblo para rendir homenaje a sus raíces y mantener viva la memoria colectiva.
El acto, encabezado por el intendente Javier Andrés, fue un emotivo encuentro cargado de simbolismo y unión, donde el recuerdo se transformó en una expresión de gratitud y respeto hacia quienes forjaron la historia de la Villa.
Entre palabras, silencios y miradas compartidas, la jornada volvió a poner en valor la fuerza de una comunidad que se reconstruyó sin olvidar su pasado.
Durante la ceremonia se realizaron 40 campanazos conmemorativos, uno por cada año transcurrido desde la tragedia, en homenaje a las familias que vivieron en la Villa. También se descubrieron placas recordatorias con los nombres de los antiguos habitantes y del personal docente y auxiliar de la Escuela N°17, y se inauguró la muestra fotográfica “Epecuén de Noche”, una propuesta artística que invita a mirar el presente desde la memoria.
El encuentro contó con la bendición del Padre Fabián, quien dedicó un mensaje de esperanza y fortaleza a toda la comunidad. En otro de los momentos más sentidos, el Sr. Eduardo Dotta recitó un poema dedicado a Epecuén, obra de su abuelo, que emocionó a los presentes.
La jornada incluyó además la proyección de un video inédito de la Villa antes de la inundación, presentado por el Lic. Gastón Partarrieu, director del Museo Dr. Adolfo Alsina, y el periodista Doni San Román, quienes compartieron imágenes que permitieron revivir la Epecuén viva, luminosa y plena que aún perdura en la memoria de sus habitantes.
Entre los momentos más significativos, se destacó la presencia del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Carhué, custodios de la campana histórica rescatada tras la inundación, cuyo sonido volvió a resonar como símbolo de unión, fortaleza y esperanza.



















