Signo del duro momento que atraviesa la vitivinicultura argentina, otra histórica bodega de Mendoza enfrenta una millonaria deuda con sus proveedores.
Después del caso de Norton, los rumores sobre la delicada situación financiera de las empresas que operan en la cadena del vino no cesaron.
Con la intención de llegar a evitar el concurso de acreedores al que ingresó en diciembre Norton, la empresa nacida en San Rafael hace casi ya 100 años aseguró mediante un comunicado al que accedió Infocampo que está en diálogo “con toda la cadena de valor” para “encauzar la situación actual”.
Esa “situación” puntual es una deuda de $1.012 millones correspondientes a 80 cheques rechazados entre el 26 de diciembre de 2025 y hasta el 14 de enero de este año.
Así lo muestra la central de deudores del Banco Central, donde se registró que la compañía aceleró su crítica situación en la cadena de pagos.
LA CRISIS DEL VINO Y SU IMPACTO EN LAS BODEGAS
La crisis de Bodegas Bianchi, que cuenta con establecimientos y viñedos en San Rafael y el Valle de Uco, no comenzó de un día para el otro, pero la difícil coyuntura de la viticultura argentina, con la caída en las exportaciones y la baja en el consumo del mercado internó, no ayudó a modificar la situación.
Incluso, la compañía había pegado un volantazo en su conducción reemplazando a su gerente general hasta noviembre, Pablo Glöggler, por la figura de Ariel Núñez Porolli, un experimentado en el negocio del vino. Si bien el ex Viña Cobos no asumió el puesto de CEO, si se incorporó como consultor integral por tiempo indefinido.
De todas maneras, las deudas de la Bodegas Bianchi, de acuerdo a la información del sistema financiero hasta noviembre de 2025, se encuentran en situación 1, es decir, sin retrasos significativos en los pagos.
Allí varias entidades bancarias aparecen como sus principales acreedores (Supervielle y Macro los más abultados).
LA VERSIÓN DE BODEGAS BIANCHI
Ante esta situación, desde la empresa compartieron un comunicado. “Bodegas Bianchi, con casi un siglo de historia en la industria vitivinícola argentina, reafirma su compromiso con la transparencia y la buena fe en el marco de un contexto desafiante para todo el sector, encarando una propuesta de regularización de todas sus áreas cuyo objetivo es atravesar esta coyuntura excepcional de mercado y en lo que nos impacta en sus aspectos particulares, con el acompañamiento de sus proveedores estratégicos, preservando relaciones comerciales sólidamente añejadas y sostenibles en el tiempo”, comienza el texto.
Luego, agrega: “En ese camino hemos abierto una instancia de diálogo con toda la cadena de valor, orientada a acordar un esquema viable de normalización. Este proceso busca encauzar la situación actual priorizando en todo momento la estabilidad de la compañía y la continuidad de sus operaciones”.
Por último, también se refirieron a la esperanza de pasar este mal trago financiero: “Confiamos en que la coyuntura será una oportunidad para adaptarnos a una nueva realidad, reafirmar el liderazgo de la organización y honrar casi 100 años de historia vitivinícola de excelencia desarrollada en la Provincia de Mendoza y un orgullo para la Argentina”.
UNA BODEGA CON MUCHA HISTORIA
La historia de Bodegas Bianchi se remonta a 1928, cuando don Valentín Bianchi fundó en San Rafael la bodega que lleva su nombre.
Con el tiempo y de la mano de productos populares en la mesa de los argentinos se consolidó como un ícono de la viticultura nacional, combinando con el paso de los años con etiquetas de referencia para la alta gama.
Don Valentín Lacrado, Famiglia Bianchi, Enzo Bianchi, María Carmen y Bianchi Particular son algunas de las etiquetas más conocidas de la empresa.
También se convirtieron en referencia en los vinos espumosos y los frizantes, con el desarrollo del popular New Age en la década del ‘90.
(Infocampo)


















