
Un impactante registro marino generó sorpresa entre científicos y ambientalistas: más de un centenar de tiburones bacota fueron avistados en aguas del Golfo San Matías, frente a la costa de Río Negro. Las imágenes fueron captadas con un drone y muestran siluetas de numerosos escualos desplazándose bajo la superficie del mar.
El material fue obtenido por el piloto de drone y divulgador ambiental Maximiliano Facundo Cartes Salas, quien logró registrar desde el aire una notable concentración de ejemplares. Según los especialistas, se trataría de tiburones de entre 2,5 y 3 metros de largo y con un peso estimado de entre 80 y 100 kilogramos.
El video fue remitido a instituciones científicas para su análisis. Investigadores del Grupo CONDROS y del Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos (CIMAS) confirmaron la identificación de la especie y destacaron la relevancia del hallazgo para el estudio de estos animales.
Son reguladores clave del océano 🦈
🇦🇷 El piloto de dron @maximilianofcartes registró más de 100 tiburones bacota juntos en la Bahía de San Antonio, “un fenómeno de la naturaleza raramente documentado con esta magnitud en el mundo”, según publicó.
🌊 Se trata de una especie… pic.twitter.com/SHTaURaqAl
— EcoNews en español (@econewsES) March 11, 2026
Florencia Fernández, licenciada en Biología Marina e integrante del Grupo CONDROS, explicó que el registro permite abrir nuevas líneas de investigación sobre el comportamiento del tiburón bacota en la región. “El registro es impresionante. Nos enteramos por una colega que realizaba un censo aéreo sobre mamíferos marinos y relató lo que había visto, que es lo que se observa hoy en el video”, señaló.
Los especialistas consideran que la concentración podría estar vinculada a una etapa clave del ciclo de vida de la especie, posiblemente relacionada con procesos reproductivos. Sin embargo, aún no se sabe con precisión si se trata de un fenómeno periódico o de un evento excepcional.
Por motivos de conservación, los investigadores decidieron no difundir la ubicación exacta del avistamiento, que se ubica en el área comprendida entre Las Grutas y San Antonio Oeste. La medida busca evitar la pesca ilegal y reducir el impacto de la actividad humana sobre esta población de tiburones.
Los científicos también remarcaron que el tiburón bacota no representa un riesgo para las personas. De hecho, no existen registros de ataques de esta especie a seres humanos en territorio argentino. Además, el grupo detectado se encuentra lejos de las zonas de balnearios.
El tiburón bacota, identificado científicamente como Carcharhinus brachyurus, está catalogado como especie vulnerable. Los especialistas advierten que su crecimiento lento y su baja tasa reproductiva lo vuelven especialmente sensible a la pesca.
Según los estudios citados por los investigadores, estos tiburones alcanzan la madurez sexual recién alrededor de los 20 o 21 años, tienen períodos de gestación prolongados y producen pocas crías por camada, lo que dificulta la recuperación de las poblaciones.
En el Golfo San Matías se han registrado al menos 12 especies de tiburones y 19 de rayas, lo que convierte a la región en una de las áreas más importantes del país para la biodiversidad de peces cartilaginosos.
Frente a este hallazgo, señala Infobae, la comunidad científica insiste en la necesidad de reforzar las medidas de protección y promover prácticas responsables en el uso de los ecosistemas marinos. “Proteger este santuario natural es nuestra prioridad absoluta”, sostuvo Cartes Salas al difundir el material.

















