El rector de la Universidad de Buenos Aires, Ricardo Gelpi, aseguró que espera una movilización “pacífica y multitudinaria” en el marco de una nueva Marcha Federal Universitaria convocada para este martes en distintos puntos del país, con epicentro en Plaza de Mayo.
“Confío que mañana sea una marcha pacífica, multitudinaria y que la gente apoye esto. No que apoye a la UBA, sino que apoye al país”, expresó Gelpi durante una entrevista radial, en referencia a la protesta impulsada por universidades nacionales, gremios docentes y organizaciones estudiantiles.
La movilización comenzará a las 17 horas y tendrá como eje central el reclamo por el financiamiento universitario, la actualización salarial docente y la situación presupuestaria de las casas de estudio públicas.
Gelpi advirtió sobre el impacto del ajuste
El rector sostuvo que las universidades atraviesan una situación “hiperaguda” debido a las restricciones presupuestarias impulsadas por el gobierno de Javier Milei.
Según explicó, el ajuste afecta el funcionamiento cotidiano de las universidades, las cursadas, los hospitales universitarios y los salarios tanto de docentes como de trabajadores no docentes.
“Es de público conocimiento cómo nos han limitado con los presupuestos”, señaló.
Además, consideró que el conflicto excede la cuestión económica y advirtió sobre las consecuencias en áreas estratégicas vinculadas a la educación y la investigación científica.
“Esto pretende destruir el Estado argentino en su parte fundacional, que es afectar la educación y la ciencia”, afirmó.
“Afectar la educación es hipotecar el futuro”
Durante la entrevista, Gelpi remarcó que la educación pública es una herramienta clave para el desarrollo del país y cuestionó el deterioro presupuestario que atraviesa el sistema universitario.
“La libertad es cuando usted puede razonar, crear y pensar, y eso se logra con educación”, expresó.
También alertó sobre la pérdida de recursos humanos en universidades y centros de investigación públicos, debido a la crisis salarial y presupuestaria.
“Se está yendo la gente de las universidades y de los laboratorios, hay números. Es imposible formar un docente, un investigador, un profesor o un médico de un día para el otro”, remarcó.
Reclamo por la Ley de Financiamiento Universitario
La nueva Marcha Federal Universitaria fue convocada por el Consejo Interuniversitario Nacional, el Frente Sindical de Universidades Nacionales y la Federación Universitaria Argentina.
El principal reclamo apunta a que el Poder Ejecutivo cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795, aprobada por el Congreso en octubre de 2025 y posteriormente ratificada por la Justicia.
Desde las universidades sostienen que las partidas enviadas por el Gobierno no acompañan el ritmo inflacionario y denuncian una pérdida del poder adquisitivo de entre el 35% y el 40%.
En ese contexto, Gelpi rechazó las declaraciones del subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, quien había acusado a los rectores de impulsar una “extorsión política”.
“Lo que estamos pidiendo para los estudiantes y para los hospitales es lo mismo que se pedía el año pasado”, respondió.
Clases públicas y denuncias por recortes
En la previa de la movilización, distintas facultades de la UBA realizaron clases públicas abiertas para visibilizar el conflicto presupuestario y defender la universidad pública.
Las actividades se desarrollaron en las facultades de Derecho, Medicina, Ciencias Económicas y Veterinarias, con participación de docentes, decanos y autoridades académicas.
En la Facultad de Derecho encabezó una actividad el decano Leandro Vergara, mientras que en Medicina participaron los decanos Luis Ignacio Brusco, Pablo Alejandro Rodríguez y Pablo Andrés Evelson.
La convocatoria a la marcha se produce además luego de que el Gobierno oficializara recortes sobre partidas educativas y frenara transferencias para obras en universidades nacionales.
Según la Decisión Administrativa 20/2026, el ajuste incluyó una reducción superior a los $78.000 millones en programas educativos y recortes destinados a infraestructura universitaria.
Entre las universidades afectadas aparecen la Universidad Nacional del Sur, la Universidad Nacional de La Plata, la Universidad Nacional de General San Martín, la Universidad Nacional de Avellaneda y la Universidad Nacional de Río Cuarto.


















