Más de 15 mil corredores participaron este domingo de una edición histórica de las Fiestas Mayas, la tradicional competencia atlética que homenajea a la Revolución de Mayo y que celebró sus 50 años con una multitud en las calles del Parque Tres de Febrero, en el barrio porteño de Palermo.
Entre los atletas presentes estuvo el carhuense Cristian Cabrera, quien marcó su regreso a las competencias oficiales luego de permanecer casi ocho meses alejado de las carreras por molestias físicas. El representante regional logró una destacada actuación al finalizar 47° en la clasificación general y 4° dentro de su categoría en la prueba principal de 10 kilómetros.
La competencia, considerada una de las más convocantes del calendario nacional de running, reunió tanto a corredores aficionados como profesionales de distintos puntos del país y contó además con la presencia de 120 atletas de élite.
“Volví a sentir esa sensación que me llena de vida”
Tras completar la prueba, Cabrera compartió sus sensaciones a través de redes sociales, donde expresó la emoción por volver a competir después de varios meses sin actividad.
“Sí gente, volví a competir después de casi 8 meses. Qué decir… estoy feliz. Volver a sentir esa sensación que me llena de vida”, escribió el atleta.
El corredor explicó que en el último tiempo pudo recuperar continuidad en los entrenamientos y decidió regresar justamente en una de las carreras más rápidas y exigentes del calendario nacional.
“No sabía qué ritmos podía manejar después de tantos meses parado y sin ritmo de competencia. Así y todo me tenía fe”, comentó.
Cabrera también reveló que intentó formar parte del grupo élite de la competencia, aunque no logró conseguir uno de los cupos disponibles y debió largar detrás de los corredores principales.
“Pedí mi cupo para estar entre la elite y me dijeron que no porque los 120 lugares estaban completos. Tuve que largar 30 segundos después, pero eso no me detuvo”, señaló.
A pesar de esa desventaja inicial, el atleta destacó el rendimiento físico que mostró durante toda la prueba.
“Ya en el kilómetro 2 empecé a alcanzar a los que habían largado adelante y nunca dejé de avanzar puestos. Corrí solo, sin pelotón, pero con muchas ganas de demostrar que podía volver”, expresó.
Cristian Cabrera completó los 10 kilómetros en 31 minutos y 40 segundos, con un promedio de 3 minutos y 10 segundos por kilómetro, cerrando incluso el último tramo a ritmo de 3 minutos exactos.
“Qué más puedo pedir. Solo dar gracias y saber que pronto vamos a estar mejor; esta recién es la primera”, agregó.
El atleta también agradeció el acompañamiento recibido por su entorno y valoró el esfuerzo cotidiano para sostener los entrenamientos.
“Aunque trabajo todos los días, siempre me hago un lugar para entrenar, ya sea a las 5 de la mañana o a las 22 horas”, sostuvo.
Una edición histórica de las Fiestas Mayas
La tradicional competencia tuvo su largada a las 8 de la mañana sobre la Avenida Figueroa Alcorta, a la altura de Avenida Monroe, y recorrió algunos de los sectores más emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires.
El circuito incluyó pasos por Avenida Sarmiento, Avenida del Libertador, Avenida Dorrego, Andrés Bello, Avenida de los Ombúes y Avenida Tornquist, regresando finalmente al punto de partida.
En la clasificación general masculina, el ganador de los 10K fue Joaquín Arbe, escoltado por Manuel Córsico. Entre las mujeres, la victoria quedó para Sofía Gómez, seguida por Sofía Luna.
La jornada combinó deporte, tradición y propuestas culturales. Antes de la largada, la Banda de la Armada Argentina interpretó el Himno Nacional junto a un tenor, mientras que a lo largo del recorrido hubo espectáculos de danza y folclore para acompañar a corredores y espectadores.
El secretario de Deportes porteño, Fabián “Chino” Turnes, destacó la magnitud del evento y el espíritu que representa para la ciudad.
“Es una alegría enorme ver a más de 15 mil corredores disfrutar de esta edición histórica de Fiestas Mayas”, expresó.
Con medio siglo de historia, las Fiestas Mayas volvieron a consolidarse como uno de los eventos deportivos y populares más importantes de la Argentina, uniendo actividad física, tradición e identidad nacional.


















