A 11 años de la primera movilización de Ni Una Menos, el colectivo feminista volvió a convocar este martes a marchas en distintos puntos del país bajo la consigna “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”, en una jornada atravesada por la conmoción generada por recientes casos de violencia de género, entre ellos los crímenes de Agostina Vega y Dulce María Beatriz Candia.
En la ciudad de Córdoba, donde miles de personas se movilizaron para reclamar el fin de la violencia machista, la familia materna de Agostina Vega se sumó a la marcha y expresó públicamente su dolor y su pedido de justicia.

Elizabeth, abuela de la adolescente, cuestionó el accionar durante la búsqueda y sostuvo que la familia aportó información clave desde el primer momento.
“A mi nieta ese hijo de puta ya la había matado, pero que la encontraran ese mismo día, en la dirección que nosotros dimos, hubiera sido distinto. No nos hubiesen torturado todos estos días”, manifestó.
Además, reveló que la familia encontró una carta escrita por la joven donde relataba situaciones que estaba atravesando antes de su muerte.
Por su parte, Miguel Heredia, abuelo de Agostina, decidió participar de la movilización pocas horas antes del velorio de su nieta, acompañado por familiares y allegados.
“Te dije que iba a estar acá. Aunque sea un ratito, pero dije que iba a estar”, expresó durante la convocatoria.

La jornada tuvo para él una carga emocional especial. Mientras se desarrollaba la marcha en el centro cordobés, se preparaba para despedir a la adolescente.
“Tuve un día largo y voy a tener un día bastante largo. De acá me voy al velorio de mi nieta”, señaló.
Durante la manifestación agradeció el acompañamiento recibido por parte de organizaciones y participantes de la movilización y aseguró que continuará acompañando futuras convocatorias.
“Voy a marchar siempre. Así como ellas me están apoyando, voy a seguir apoyándolas a todas”, sostuvo.
También se refirió al estado de salud de Melisa Heredia, madre de Agostina, quien permanece internada tras el impacto emocional provocado por el hallazgo del cuerpo de su hija.

Según explicó, la mujer continúa atravesando una situación psicológica muy delicada, aunque estaba previsto que pudiera participar de algunos momentos del velorio y del sepelio.
Antes de retirarse de la marcha, Miguel Heredia dejó un mensaje que sintetizó el reclamo de la familia: “A marchar por la memoria de Agostina”.
Y concluyó: “No me van a quebrar. Hasta el último momento. Que caiga el último hijo de puta, vamos a dar batalla”.
La movilización de este año volvió a poner en el centro del debate la violencia de género y el reclamo de justicia para las víctimas, en una fecha que nació en 2015 tras el femicidio de Chiara Páez y que se convirtió en uno de los movimientos sociales más importantes de la Argentina.


















