La situación del Instituto Médico Asistencial de la Provincia de Buenos Aires (IOMA) continúa sumando conflictos y cuestionamientos. En los últimos días, la problemática trascendió los límites bonaerenses luego de que el Servicio Médico Previsional (SEMPRE) de La Pampa decidiera rescindir el convenio de reciprocidad que mantenía con la obra social provincial debido a reiterados incumplimientos atribuidos al organismo bonaerense.
La medida impacta directamente en miles de afiliados pampeanos que residen temporalmente en la provincia de Buenos Aires, y viceversa, especialmente estudiantes universitarios que cursan sus carreras en ciudades como La Plata, Mar del Plata, Tandil, Bahía Blanca o en la UNLAPAM de Santa Rosa.
Según se informó, los hijos de afiliados titulares de SEMPRE pueden mantener la cobertura médica hasta los 25 años mientras estudian. Sin embargo, la caída del convenio los dejó sin la posibilidad de utilizar normalmente su obra social en territorio bonaerense, generando preocupación entre las familias afectadas.
Un conflicto que llegó a la Justicia
La ruptura del acuerdo quedó expuesta durante un proceso judicial iniciado por un afiliado de IOMA radicado en La Pampa, quien solicitó la cobertura integral de un tratamiento oncológico de alta complejidad a través de SEMPRE.
Si bien una resolución judicial había ordenado inicialmente a la obra social pampeana asumir la totalidad de los costos, la decisión fue apelada. En ese marco se conoció que el convenio había sido rescindido de manera unilateral y que su vigencia se extendió únicamente hasta el 4 de diciembre pasado, situación que posteriormente fue reconocida por la magistrada interviniente.
El caso volvió a colocar a IOMA en el centro de las críticas, esta vez no sólo por los reclamos de sus afiliados bonaerenses, sino también por las consecuencias que su situación genera en otras jurisdicciones.
Reclamos que se multiplican
La controversia se suma a una extensa lista de cuestionamientos que desde hace tiempo expresan afiliados y prestadores del sistema de salud provincial.
Entre los principales reclamos figuran la falta de prestaciones médicas, dificultades para acceder a determinados tratamientos, limitaciones en la libre elección de profesionales, demoras en la asignación de turnos y escasez de camas para internación.
También se denuncian problemas vinculados a la reducción de prestadores privados, interrupciones de servicios por falta de pagos, demoras en los reintegros y la necesidad de afrontar gastos particulares por prestaciones que deberían estar cubiertas por la obra social.
A esto se suma la creciente presión sobre hospitales y efectores públicos, que en muchos casos deben absorber una demanda cada vez mayor ante las dificultades de acceso al sistema prestacional de IOMA.
Preocupación entre afiliados
La rescisión del convenio con SEMPRE profundizó la preocupación de miles de usuarios que dependen de la cobertura médica para tratamientos, controles y atención cotidiana.
Mientras tanto, el conflicto vuelve a poner bajo la lupa el funcionamiento de IOMA y la necesidad de encontrar soluciones que garanticen el acceso efectivo a la salud tanto para los afiliados bonaerenses como para aquellos que, por estudio o trabajo, requieren atención fuera de su provincia de origen.


















