El presidente Javier Milei confirmó este jueves que no viajará a Estados Unidos para presenciar la final del Mundial entre la Selección Argentina y España, prevista para el domingo, y señaló que observará el encuentro desde la Quinta de Olivos.
“De ninguna manera”, respondió el mandatario al ser consultado sobre la posibilidad de asistir al estadio. Según explicó, seguirá el partido desde el mismo lugar que eligió durante toda la competencia porque “es una cábala”.
Milei también se refirió a la bandera con la frase “Las Malvinas son argentinas” que algunos futbolistas desplegaron luego del triunfo por 2-1 frente a Inglaterra en las semifinales.
El jefe de Estado consideró entendible la reacción de los jugadores y sostuvo que se trató de una expresión motivada por la emoción del momento. Además, estimó que la FIFA podría analizar una sanción económica cercana a los 30 mil dólares, aunque descartó consecuencias mayores.
En ese sentido, diferenció lo ocurrido dentro del campo de juego de las acciones diplomáticas del Gobierno y calificó como “perfectamente válido y lícito” que los integrantes del seleccionado manifiesten su posición.
Milei afirmó que el reclamo de soberanía forma parte del sentimiento de los argentinos y reiteró que el país buscará recuperar las islas mediante la vía diplomática y las negociaciones internacionales.
Por otra parte, tal como señala TN, volvió a poner la Casa Rosada a disposición del plantel para una eventual celebración cuando regrese al país. Indicó que el edificio quedaría bajo la custodia de la Casa Militar y sin dirigentes políticos, con el objetivo de evitar que la recepción sea utilizada con fines partidarios.
El Presidente agregó que el Gobierno trabaja en distintos operativos de seguridad para organizar el regreso de la delegación, tanto por el Aeropuerto Internacional de Ezeiza como por Aeroparque.


















