Tras el rebote de marzo, la industria manufacturera regresó a la senda negativa en abril, al caer un 2,1% interanual, para acumular así su noveno retroceso en los últimos diez meses, según informó este martes el INDEC.
De acuerdo con el Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero, el sector también mostró una contracción del 2,8% mensual desestacionalizada respecto de marzo de 2025. En tanto, el acumulado de los primeros cuatro meses del año exhibió una baja de 2,4% frente al mismo período del año pasado.
Los datos reflejan un panorama complejo para la actividad industrial. Según LCG, 11 de los 16 sectores industriales registraron caídas mensuales. Por su incidencia en el resultado general, se destacó la baja de alimentos y bebidas, que cayó 4,9% y restó 1,5 puntos porcentuales al índice, y de prendas de vestir, que retrocedió 9,3% y explicó otros 0,4 puntos porcentuales de la caída mensual.
En la comparación interanual, en tanto, 12 de las 16 ramas industriales mostraron retrocesos, lideradas por productos textiles (-22,2%), prendas de vestir, cuero y calzado (-15,9%), maquinaria y equipo (-20,2%), industrias metálicas básicas (-11,2%) y vehículos automotores, carrocerías y autopartes (-10,7%).
También registraron bajas productos de caucho y plástico (-5,1%), minerales no metálicos (-6,4%), muebles y otras manufacturas (-5,1%) y alimentos y bebidas (-2,4%).
Textiles y consumo, entre los más golpeados
La caída de la industria textil volvió a destacarse entre las más pronunciadas. El rubro registró una baja de 22,2% interanual, afectado principalmente por el desplome en la preparación de fibras textiles (-45,4%) y en tejidos y acabado de productos textiles (-35,4%).
En el caso de alimentos y bebidas, uno de los sectores de mayor peso dentro del índice, la producción descendió 2,4% respecto de abril de 2025.
Entre los segmentos con mayor incidencia negativa se destacaron carne vacuna (-12,9%), fiambres y embutidos (-9,8%) y galletitas, panadería y pastas (-6,3%).
Los pocos sectores que lograron crecer
No obstante, algunas actividades lograron exhibir mejoras. Las principales incidencias positivas provinieron de sustancias y productos químicos (+16,7%), refinación de petróleo (+5,6%), madera, papel, edición e impresión (+4,1%) y productos de tabaco (+6,5%).
A pesar del deterioro que mostró la serie desestacionalizada, el indicador tendencia-ciclo avanzó 0,1% respecto de marzo, una señal que sugiere cierta estabilización en los niveles de actividad, aunque todavía insuficiente para revertir la tendencia negativa observada en la mayor parte de los sectores industriales.
La industria sigue lejos de recuperar los niveles de 2023
La actividad manufacturera todavía se ubica cerca de un 5% por debajo de los niveles de noviembre de 2023, lo que refleja que buena parte del terreno perdido aún no fue recuperado, según la consultora ACM.
Las mayores caídas respecto de fines de 2023 se observan en productos textiles (-35,6%), productos de metal (-21,9%), productos minerales no metálicos (-19,7%), maquinaria y equipo (-19,5%) e industrias metálicas básicas (-16,7%).
En contraste, sustancias y productos químicos (+10,2%), refinación de petróleo (+9,3%) y alimentos y bebidas (+5%) muestran niveles superiores a los registrados antes del cambio de gestión.
El informe también destaca que la recuperación sigue siendo muy heterogénea. Mientras los sectores vinculados a la energía y la química encadenan varios meses de mejoras, las ramas más asociadas a la inversión (que producen bienes de capital o insumos para proyectos productivos y construcción) y a la industria pesada continúan sin mostrar una recuperación sostenida.
Perspectivas para los próximos meses
La consultora LCG advirtió que la actividad mantendrá una dinámica de «serrucho», alternando meses de recuperación con nuevas caídas. Según el análisis, la debilidad del consumo, la pérdida de poder adquisitivo y una mayor presión competitiva derivada de la apertura comercial continuarán condicionando el desempeño de buena parte del entramado manufacturero.
Con estos números, la industria vuelve a quedar entre los sectores más rezagados de la economía y profundiza una dinámica que ya lleva casi un año de debilidad, en un escenario donde la menor demanda interna y la dispar recuperación entre sectores continúan condicionando el desempeño fabril.
(Ambito)

















