Una grave situación se empezó a producir anoche derivada de un debate en el Concejo Deliberante de Bahía Blanca: representantes de diferentes bloques recibieron numerosas amenazas contra su integridad y la de sus familias.
Todo comenzó porque la presidenta del cuerpo Gisela Caputo (Pro) junto con su compañero de bloque Emiliano Álvarez Porte y Fabiana Úngaro (Avanza Bahía) presentaron un proyecto para declarar personas no gratas de Bahía Blanca a Juan Bautista Bravo e Imanol Santerre, los jóvenes que mataron a patadas a una nutria en Barrio Universitario mientras se filmaban.
La iniciativa necesitaba 16 votos en la sesión de ayer para poder avanzar pero sólo obtuvo 10 acompañanientos ya que la mayoría de los presentes prefería una declaración de repudio pero no la calificación de «no gratos» en la ciudad, una figura que desde el regreso de la democracia sólo se utilizó contra Alfredo Astiz en 1998.
Esta situación generó un fuerte debate en redes sociales y desde distintas cuentas se empezaron a difundir los nombres de los concejales que no respaldaron el proyecto defendido por la presidenta Caputo.
Lo que siguió fue una catarata de amenazas que incluyeron violentas promesas de atacar incluso a los hijos de algunos ediles.
Dentro de los amenazados hay integrantes de distintas bancadas: La Libertad Avanza, el peronismo de Fuerza Patria y el radicalismo.
Si bien ayer se trataron otros temas calientes como el presupuesto del Hospital Municipal y la postura institucional bahiense frente a posibles cambios en la ley de Zona Fría, ninguno desató tanta violencia.
La próxima sesión será el jueves próximo en el marco de las llamadas «sesiones territoriales» y tendrá lugar en el barrio San Roque.





















