En Tres de Febrero, el gobierno municipal festejó con bombos y platillos que Mercado Libre, el gigante del comercio electrónico y tecnología financiera se convirtió en la primera gran aplicación de su “RIGI local”, un esquema de incentivos fiscales que busca emular el programa impulsado a nivel nacional por Javier Milei para atraer inversiones a cambio de rebajas impositivas.
En los hechos, la empresa que lidera Marcos Galperín dejará de pagar la mitad de lo que le correspondía en la Tasa por Inspección de Seguridad e Higiene (TISH) pese a su gran capacidad contributiva frente a pequeñas empresas y comercios que se quedan afuera del beneficio.
Con su adhesión, Mercado Libre accederá a un año sin pagar la tasa y luego a una reducción del 50% durante nueve años. Como la inversión supera los 20 millones de dólares- construyó un depósito por 65 millones en el distrito tras una pelea con el Gobernador de Córdoba- el esquema podrá extenderse hasta 15 años con el mismo nivel de bonificación.
Un régimen hecho a medida de los grandes jugadores
El acceso al régimen exige inversiones mínimas de entre 10 y 20 millones de dólares, un umbral que en la práctica excluye a pymes, comercios barriales y emprendimientos locales.
Es decir, quienes sostienen buena parte de la actividad económica cotidiana quedan fuera del esquema de beneficios, mientras los grandes actores acceden a los alivios fiscales.
Solo en 2025, Mercado Libre reportó ingresos por 28.900 millones de dólares, con un aumento interanual del 39%, y una ganancia neta cercana a los 2.000 millones de dólares, consolidando su posición como uno de los gigantes del comercio electrónico del continente
El contraste a nivel local es elocuente: para ingresar al “RIGI local” no alcanza con producir o invertir en el distrito a partir del esfuerzo sino que implican un piso tan alto para solo alcanzar a corporaciones de gran escala.
El caso Mercado Libre en Tres de Febrero
La adhesión del esquema se da en paralelo a la construcción de un centro logístico de 58.000 metros cuadrados, con capacidad para procesar hasta 100.000 productos diarios y almacenar más de medio millón de artículos.
La decisión de recalar en el distrito del senador libertario Diego Valenzuela y el actual intendente interino Rodrigo Aybar se produjo luego que el empresario cercano a Javier Milei discutiera con el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, por los tributos provinciales que debía abonar.
El desembarco fue anunciado en el distrito del conurbano bonaerense como una inversión capaz de generar más de 400 puestos de trabajo. Sin embargo, la decisión de otorgar exenciones y rebajas impositivas a una de las empresas más rentables de la región vuelve a poner en discusión hasta qué punto las políticas de atracción de inversiones terminan derivando en beneficios concentrados para grandes corporaciones. Mientras el municipio resigna recursos tributarios para seducir a compañías con capacidad de desembolsar decenas de millones de dólares, pymes, comercios y emprendimientos locales quedan excluidos de un régimen cuyo piso de ingreso arranca en los 10 millones de dólares.
En ese marco, el “RIGI local” aparece menos como una herramienta de desarrollo general y más como un régimen selectivo, donde la escala económica define quién paga y quién queda prácticamente exento. (Infocielo)

















