Al igual que en otros distritos, un grupo de productores del municipio bonaerense de Tapalqué salió a cuestionar en las últimas horas la legalidad de las tasas municipales por la falta de mantenimiento de los caminos rurales.
Es que, a principios de abril, la Justicia declaró la ilegitimidad del cobro de las tasas municipales en relación a la red vial. Entre los argumentos, los magistrados señalaron la falta de prestación efectiva del servicio en distritos como Daireaux, Adolfo Alsina, Azul y Carlos Casares, donde los caminos rurales están detonados.
Con ese antecedente, productores rurales encabezaron una demanda colectiva para evitar el cobro de la tasa vial. La presentación fue realizada contra la administración de Tapalqué, que conduce Gustavo Cocconi, y tramita en el Juzgado en lo Contencioso Administrativo N°1 de Azul.
En el reclamo, los productores solicitaron que la Justicia determine la validez del cobro de la tasa vial. Según sostienen, la administración local no presta de manera efectiva el servicio que justifica el tributo, ya que el estado de los caminos rurales refleja la falta de prestación.
Además, los ruralistas cuestionaron el destino de los fondos recaudados, al advertir que parte de esos recursos habrían sido utilizados para afrontar gastos corrientes de la comuna, incumpliendo lo establecido por la Ley 13.010, que dispone que deben destinarse al mantenimiento de los caminos rurales.
Como tercer argumento, los productores apuntaron contra el mecanismo de actualización de la tasa, luego de impugnar la fórmula utilizada por el Municipio para modificar periódicamente el valor del tributo.
En rigor, los productores sostienen que esos incrementos en el tributo deberían contar con la aprobación del Concejo Deliberante, por lo que consideran que el sistema de indexación aplicado resulta improcedente.
Según alegaron desde el sector, el conflicto por las tasas municipales se profundizó luego del verano, cuando se interrumpieron las mesas de diálogo que mantenían con el Ejecutivo municipal y se agotó la instancia de negociación. En ese contexto, entre 25 y 27 productores resolvieron avanzar con una acción judicial colectiva.
De esta manera, el caso de Tapalqué se suma a otros conflictos registrados en municipios bonaerenses por el cobro de tasas vinculadas al mantenimiento de los caminos rurales.
Uno de los antecedentes más recientes se produjo en Saladillo, donde productores mantuvieron fuertes diferencias con el intendente José Luis Salomón por la tasa vial y otros tributos aplicados al sector, en medio del debate sobre la carga impositiva que afronta la actividad agropecuaria.
Productores advierten sobre un retraso en la cosecha por el mal estado de los caminos rurales
Productores del sudoeste bonaerense volvieron alertar que no pueden sacar las cosechas por el mal estado de los caminos rurales, tras las lluvias extraordinarias de mayo que dejaron colapsada la logística rural.
Es que, las precipitaciones acumuladas, que en algunos sectores alcanzaron entre 240 y 400 milímetros en pocas semanas y rondan los 700 milímetros en lo que va del año, provocaron la saturación de la infraestructura vial rural y de los sistemas de drenaje.
La situación se extiende en la región y afecta especialmente a las zonas comprendidas entre la Ruta Nacional 228, la Ruta Provincial 72 y localidades como Juan N. Fernández, Orense (Tres Arroyos), San Cayetano (San Cayetano) y Lobería.
Según el INTA, inicialmente se contabilizaron unas 25.700 hectáreas inundadas, aunque aseguraron que la superficie comprometida es mayor porque existen numerosos campos donde el agua descendió, pero los productores continúan aislados.
Así, lo que comenzó como una emergencia hídrica se transformó en una productiva. El avance del agua no solo achicó la superficie disponible para la ganadería, sino que también interrumpió las tareas de siembra de soja y maíz.
De hecho, en varias zonas del oeste y sur de la provincia de Buenos Aires, los productores debieron suspender trabajos ante la dificultad de ingresar a los lotes o trasladar maquinaria e insumos.
En este marco, la productora agropecuaria e integrante de la Comisión de Cuencas, Agustina Balsategui, explicó que la falta de transitabilidad obliga a muchos ruralistas a ingresar por campos vecinos o utilizar tractores para asistir a las familias, alimentar la hacienda o verificar el estado de las instalaciones. “Hay gente que directamente está aislada“, advirtió.
Pero el mayor problema pasa por la imposibilidad de sacar la producción. La soja de segunda y el maíz presentan importantes demoras en la cosecha, mientras que gran parte del girasol permanece almacenado en silobolsas porque los camiones no pueden ingresar a los establecimientos. A esto se suma la incertidumbre sobre la siembra de trigo y otros cultivos de la campaña fina.
(Diputados BsAs)


















