El primer semestre de 2026 dejó un balance preocupante para tres productos fuertemente vinculados al consumo cotidiano de los argentinos: la yerba mate, el vino y la carne vacuna.
Los datos de los organismos que siguen la evolución de cada mercado —el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra)— muestran comportamientos diferentes, aunque con señales que reflejan las dificultades que atraviesa el consumo interno.
El escenario no fue uniforme. Mientras la yerba mate acumuló cuatro meses de retroceso y dos de recuperación, el vino consiguió una pequeña mejora semestral, aunque mantiene un consumo per cápita cercano a mínimos históricos. En tanto, la carne vacuna registró la caída más pronunciada de los últimos seis años.
Yerba mate: una caída que podría empezar a revertirse
Las salidas de yerba mate elaborada destinadas al mercado interno alcanzaron 137.344.209 kilogramos entre enero y junio de 2026, según las estadísticas del INYM.
La cifra representa una caída del 0,7% respecto de los 138.313.631 kilogramos comercializados durante el mismo período de 2025.
Sin embargo, el dato de junio mostró una señal diferente. Durante ese mes se comercializaron 23.458.938 kilogramos, lo que significó un incremento del 9,5% interanual.
El comportamiento de junio podría marcar, de confirmarse en los próximos meses, un cambio de tendencia después de varios meses de retroceso.
Vino: leve recuperación, pero con cambios en el consumo
El vino fue el único de los tres productos que terminó el primer semestre con una variación positiva.
Según el INV, las ventas al mercado interno alcanzaron 343.749.400 litros entre enero y junio de 2026, frente a los 341.100.000 litros registrados durante el mismo período de 2025.
Esto representa un crecimiento interanual del 0,8%.
Sin embargo, el incremento estuvo marcado por diferencias importantes entre las distintas categorías.
El segmento sin mención varietal, que concentra el mayor volumen del mercado, fue el principal impulsor de la mejora. Sus ventas pasaron de 216.364.300 a 246.369.600 litros, lo que representa un aumento del 13,9%.
De esta manera, aunque el consumo total mostró una leve recuperación, los números también evidencian un cambio en las preferencias y en el tipo de vino elegido por los consumidores.
Carne vacuna: el retroceso más fuerte
El dato más significativo del semestre corresponde a la carne vacuna.
De acuerdo con Ciccra, el consumo interno alcanzó 1.019.430 toneladas res con hueso entre enero y junio de 2026.
La cifra representa una caída del 11,5% frente a las 1.151.260 toneladas consumidas durante el mismo período de 2025.
Se trata de la mayor caída porcentual entre los tres productos analizados y del retroceso más pronunciado de los últimos seis años.
El dato adquiere especial relevancia porque se produjo en un contexto en el que los precios de la carne y el volumen y valor de las exportaciones se mantienen en niveles elevados en términos históricos.
Un consumo que muestra señales de debilidad
Los números del primer semestre reflejan así tres realidades diferentes dentro del consumo masivo argentino: una yerba mate que todavía permanece levemente por debajo del año pasado pero muestra una recuperación en junio; un mercado vitivinícola que crece apenas y con modificaciones en su composición; y una carne vacuna que registra un fuerte retroceso en el mercado interno.
El comportamiento de estos tres productos permite observar, con diferentes intensidades, la evolución del consumo de alimentos y bebidas tradicionales en el mercado argentino durante la primera mitad de 2026.
(Con información de Infobae)


















