El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se sumó a la polémica por el deterioro de las rutas nacionales y cuestionó el destino de los recursos recaudados mediante el impuesto a los combustibles, que tienen como finalidad financiar obras de mantenimiento y expansión de la red vial.
Durante la puesta en valor de las oficinas de la empresa estatal Aubasa, realizada en el Polo Design, Kicillof sostuvo que los recursos provenientes del tributo deberían destinarse a la infraestructura vial y acusó al Gobierno nacional de utilizarlos para otros fines.
“Cuando cada trabajador carga combustible está contribuyendo a un fondo con asignación específica para mantener y expandir la red vial argentina. El problema es que Milei se está robando todos esos recursos”, afirmó el mandatario bonaerense.
En ese sentido, Kicillof aseguró que el estado actual de las rutas nacionales es consecuencia de la falta de inversión y sostuvo que existe un “abandono sin precedentes”.
“Por eso, el estado de las rutas nacionales es de un abandono sin precedentes: no se ejecutó una sola obra, poniendo en riesgo a todos los que por allí circulan”, remarcó.
Cruce con el Gobierno nacional
Las declaraciones de Kicillof se produjeron luego de que el vocero presidencial, Adrián Ravier, evitara precisar cómo fueron utilizados los casi $1,5 billones recaudados mediante el impuesto a los combustibles.
Ravier había señalado que una parte de esos fondos se destinaba a Vialidad, mientras que otra era utilizada por el Ministerio de Economía para contribuir al equilibrio fiscal.
Consultado nuevamente este martes sobre el destino de esos recursos, el funcionario habló de un “cambio de época” y de un nuevo paradigma respecto de la situación heredada, aunque no brindó precisiones sobre las cifras involucradas.
El vocero aseguró, no obstante, que se realizan tareas de mantenimiento, entre ellas bacheo, corte de pasto y pintura de las rutas.
Katopodis ya había cuestionado el destino de los fondos
La discusión había sido planteada el lunes por el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, Gabriel Katopodis, quien cuestionó el nivel de ejecución de los recursos destinados a la red vial nacional.
Katopodis sostuvo que el Gobierno nacional recaudó el impuesto pero no destinó esos fondos en la magnitud necesaria para las obras viales, y afirmó que en las rutas nacionales existe “abandono y desidia”.
El funcionario bonaerense también había señalado que una parte significativa de los recursos permanece sin aplicar a trabajos de construcción, mantenimiento y rehabilitación de caminos.
La defensa de la obra pública bonaerense
En su presentación, Kicillof contrapuso la situación de las rutas nacionales con las políticas implementadas en territorio bonaerense a través de Aubasa.
“Como contraste, en la Provincia potenciamos la gestión de Aubasa y llevamos adelante un plan integral de obras estratégicas nunca antes visto”, expresó.
El gobernador defendió además el rol de la inversión estatal en infraestructura y sostuvo que “la obra pública es un instrumento indispensable para el bienestar de los bonaerenses y el desarrollo de todo el país”.
La disputa por el destino del impuesto a los combustibles y el estado de las rutas nacionales se instaló así como uno de los nuevos puntos de confrontación entre el Gobierno nacional y la administración bonaerense.


















