El Gobierno nacional designó a Adriana Baravalle como nueva secretaria de Innovación, Ciencia y Tecnología, en reemplazo de Darío Genua, quien había dejado el cargo a fines de julio. La decisión quedó oficializada mediante el Decreto 730/2026, firmado por el presidente Javier Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
Baravalle es especialista en inteligencia artificial y cuenta con experiencia tanto en el ámbito académico como en la administración pública. Desde el Ejecutivo destacaron que su perfil combina investigación, tecnología aplicada y política internacional, con especial atención en el desarrollo responsable de la IA.
La funcionaria es doctora en Inteligencia Artificial por la American Andragogy University de Estados Unidos y magíster en Ciencia de Datos y Gestión del Conocimiento por la Universidad Austral, donde actualmente cursa un doctorado en Ingeniería. Además, dirige el Laboratorio de Tecnologías Exponenciales de esa casa de estudios.
También es fundadora y directora académica de synapsIA, una red regional dedicada a la formación, investigación y cooperación en inteligencia artificial en América Latina. Entre 2016 y 2019 integró además la Mesa de IA y Ciberseguridad que participó en la elaboración de la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial.
Según informó la Casa Rosada, uno de los principales objetivos de su gestión será profundizar la agenda de innovación y transformación tecnológica del Estado, fomentar la incorporación de nuevas herramientas y fortalecer los vínculos entre el sector público, las empresas y el sistema científico y académico.
La secretaría tiene bajo su órbita organismos estratégicos como el Conicet, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y el Banco Nacional de Datos Genéticos, entre otras áreas vinculadas con la ciencia y la tecnología.
Baravalle asumirá, además, en medio de un escenario de tensión con el sector científico. En los últimos días hubo protestas por el financiamiento del sistema y cuestionamientos luego de que vencieran, sin renovación, los contratos de 374 becarios posdoctorales del Conicet. (Infobae)




















