La salud de Mónica Guido genera preocupación en el ambiente artístico. La actriz permanece internada desde hace tres semanas en el Hospital Fernández, en la Ciudad de Buenos Aires, donde recibe tratamiento intensivo y permanece sedada, según informó el programa televisivo LAM.
De acuerdo con esa información, la artista atraviesa un cuadro complejo asociado a distintas afecciones crónicas que afectan su calidad de vida desde hace años. El equipo médico continúa trabajando para estabilizar su estado, aunque hasta el momento no trascendieron precisiones sobre los plazos de recuperación ni una posible fecha de alta.
Una enfermedad crónica y un cuadro de salud complejo
Según lo difundido en LAM, Guido padece desde hace más de 15 años una enfermedad mixta del tejido conectivo, acompañada de un severo síndrome de Raynaud y fibromialgia.
Estas afecciones pueden provocar dolores intensos y otras complicaciones. De acuerdo con la información televisiva, el dolor que atraviesa la actriz llevó a los médicos a administrarle morfina. Además, recibe antibióticos por vía intravenosa para tratar infecciones asociadas.
A este panorama se suma un problema óseo en la rodilla izquierda. Antes de la internación, la actriz ya utilizaba habitualmente una silla de ruedas para movilizarse.
Durante los últimos meses había sido atendida tanto en el Hospital Fernández como en el Hospital Rivadavia. Actualmente, su entorno más cercano sigue de cerca su evolución.
Una figura popular de la televisión argentina
Mónica Guido alcanzó una importante popularidad durante las décadas de 1980 y 1990, cuando participó en distintos ciclos de humor y ficción junto a figuras reconocidas de la televisión argentina, como Jorge Porcel, Guillermo Francella, Emilio Disi y Berugo Carámbula.
Entre sus trabajos más recordados se encuentran Las gatitas y ratones de Porcel, Brigada Cola y Buenos vecinos. Su última aparición televisiva, según la información difundida, fue en 2005, en la comedia Casados con hijos. También fue tapa de la revista Playboy.
Con el paso de los años, Guido se alejó de las cámaras y mantuvo un perfil cada vez más bajo.
El alejamiento de los medios y las dificultades personales
En 2014, la actriz había contado públicamente que padecía dolencias físicas que le dificultaban realizar tareas cotidianas y que atravesaba problemas económicos.
Desde entonces, su presencia en los medios fue esporádica y permaneció alejada de la exposición pública.
Ahora, su internación vuelve a poner el foco en su situación personal y en la evolución de su salud. Por el momento, no se difundieron plazos de recuperación ni una fecha estimada de alta, mientras continúa bajo atención médica en el Hospital Fernández.


















