Un violento episodio sacudió la tranquilidad del Colegio San Martín de Neuquén este martes por la tarde, cuando una madre y su hija irrumpieron en el establecimiento y atacaron a golpes a la directora y a otras dos autoridades del nivel primario. El ataque, de extrema violencia, ocurrió dentro del IFD 12 —que funciona en el mismo edificio— donde asiste otra hija de las agresoras.
Según trascendió, el motivo del hecho fue un reto que la menor había recibido por parte de una docente el día anterior. Pese a que ambas mujeres tenían prohibido el ingreso por amenazas previas, lograron evadir la seguridad escolar y accedieron por una puerta lateral.
Sandra Sepúlveda, secretaria de Nivel Medio de ATEN Capital, explicó que las agresoras eludieron a los guardias apostados sobre la Avenida Argentina y buscaron a la docente involucrada. Sin embargo, fueron interceptadas por la directora y dos integrantes del equipo directivo, momento en que se desencadenó una brutal golpiza.
“Fue de una manera salvaje. A una de las directivas le arrojaron la cabeza contra la pared, lo que le provocó una deformación facial. Fue una paliza terrible”, detalló Sepúlveda. La directora permanece con lesiones graves y su estado de salud es delicado.
A raíz de lo ocurrido, se suspendieron las clases del turno tarde y también se confirmó que no habría actividades escolares durante toda la jornada del miércoles. El personal docente manifestó su profundo temor ante la posibilidad de nuevas agresiones, ya que incluso trascendió que las atacantes estarían intentando obtener los domicilios de los docentes para continuar con los ataques.
El gremio docente ATEN Provincial emitió un comunicado en el que expresó su “solidaridad absoluta” con el equipo directivo del IFD 12 y con toda la comunidad educativa. “Fueron brutalmente agredidas al momento de iniciar la jornada escolar”, señalaron, al tiempo que reclamaron acciones concretas para erradicar la violencia en el ámbito educativo.
Además, Sepúlveda pidió al Consejo Provincial de Educación que articule dispositivos de contención psicológica y refuerce las medidas de seguridad. También indicó que será necesario evaluar la situación de la alumna involucrada, garantizando su continuidad educativa pero en un entorno seguro para toda la comunidad.
El ataque dejó no solo consecuencias físicas en las víctimas, sino también una profunda conmoción en el resto del personal escolar. La violencia extrema desatada por una situación pedagógica encendió una alarma urgente sobre la necesidad de prevenir estos hechos y de proteger efectivamente a quienes trabajan y estudian en las instituciones educativas.
Mientras tanto, el Colegio San Martín permanece en estado de shock, a la espera de respuestas concretas y del acompañamiento que necesita para recomponer la seguridad institucional y emocional.
(DdR con infromación e imagen de La Mañana)


















