Un nuevo hecho delictivo sacudió la madrugada de este martes a la ciudad de Carhué, cuando desconocidos ingresaron a robar a un comercio de venta de teléfonos celulares ubicado sobre la Avenida Colón, en pleno centro, propiedad de Ángel Bousquet.
El robo se produjo entre las 4 y las 4.10 de la madrugada, mientras llovía intensamente, aunque el propietario tomó conocimiento del hecho recién cerca de las 7, luego de que un vecino de un supermercado cercano lo alertara sobre movimientos sospechosos en el local.
“Vine inmediatamente y me encontré con un desastre”, relató Bousquet.
Según pudo constatar, los delincuentes actuaron con violencia y precisión. Desatornillaron y arrancaron la cortina metálica de protección y luego forzaron la puerta de aluminio con barretas, rompiendo la cerradura para ingresar al comercio.
Una vez dentro, revolvieron completamente el local y se llevaron celulares, dinero en efectivo y una suma importante en moneda extranjera.
“Por mi trabajo manejo dólares, porque muchos celulares se pagan en esa moneda. Tenía una cantidad importante guardada en la caja y me faltan todos los billetes”, explicó el comerciante.
Además, estimó que los ladrones se llevaron al menos 15 teléfonos móviles de distintas gamas, con valores que oscilan entre 130 y 500 dólares por unidad, aunque aclaró que todavía no pudo realizar un recuento exacto debido a que el lugar se encuentra bajo pericias.
Entre los elementos sustraídos también figura una máquina de contar dinero y una máquina de corte, esta última valuada en aproximadamente 100 mil pesos, además de otros objetos que aún no pudieron ser verificados.
El comercio cuenta con cámaras de seguridad internas, cuyas imágenes ya están en poder de la policía. En los registros se observa a tres personas ingresando al local, todas encapuchadas, con guantes y rostros cubiertos, lo que dificulta su identificación.
“Se los ve entrar y salir. Van a tener que trabajar sobre eso, sobre todo cuando se retiran”, señaló Bousquet, quien evitó aventurar hipótesis y prefirió dejar la investigación en manos de las fuerzas de seguridad.
Más allá de las pérdidas materiales, el comerciante expresó su indignación y preocupación por el contexto en el que ocurrió el hecho.
“Me llama la atención la impunidad con la que trabajaron en pleno centro. Romper una cortina, forzar una puerta, estar varios minutos adentro… y que nadie vea nada”, sostuvo.
En ese sentido, cuestionó la falta de rondas policiales y de control preventivo en la vía pública. “Hay cámaras, sí, pero la seguridad no puede basarse solo en ver después quién robó. La prevención es clave. Siento que hoy no estamos cuidados como alguna vez lo estuvimos”, concluyó.
Mientras la investigación avanza y se analizan las imágenes captadas, el hecho vuelve a poner en evidencia una creciente preocupación entre comerciantes y vecinos de Carhué: la sensación de vulnerabilidad, incluso en zonas céntricas y habitualmente transitadas de la ciudad. (Cambio 2000 / Foto de portada: Facebook Y Radio)



















