Después de más de tres décadas, Banco Nación decidió regresar al mercado de capitales local con una emisión de tres clases de títulos de deuda, similares a lo que serían las obligaciones negociables para las empresas privadas. La entidad ofrecerá bonos en pesos, en dólares y con ajuste por UVA.
El monto máximo conjunto de la emisión se fijó en el equivalente a US$50 millones, aunque el programa permite ampliarlo hasta un tope de US$1500 millones. La operación llevará adelante entre este miércoles 6 y jueves 7 de mayo.
La decisión no solamente significarán una nueva alternativa de inversión para ahorristas e inversores, también agregará capacidad prestable de la entidad.
En Banco Nación destacaron que los fondos se usarán para ampliar los préstamos de la entidad, desde pymes y productores hasta familias que busquen un crédito hipotecario.
Los tres títulos que ofrecerá el Nación
La colocación incluye tres clases de títulos de deuda, pensadas para distintos perfiles y monedas:
- Clase 1 (Pesos): a 12 meses, con tasa variable vinculada al rendimiento de los plazos fijos mayoristas (TAMAR privada más margen). Pagará intereses trimestrales y amortizará el capital al vencimiento.
- Clase 2 (Dólar): a 36 meses, con tasa fija a licitar. Los intereses se abonarán en forma semestral y la amortización será al vencimiento.
- Clase 3 (UVA): a 24 meses, con tasa fija a licitar. El pago de intereses será trimestral y la amortización del capital se hará en cuotas, a partir del mes 12.
La emisión estará abierta tanto a personas humanas como jurídicas, sean o no clientes del banco. Para participar, los interesados deberán cumplir con los requisitos habituales del mercado: tener una cuenta comitente y validar su perfil de inversor.
Desde la entidad remarcaron que este paso apunta a una gestión moderna y transparente, alineada con las prácticas del mercado y las preferencias de los clientes. Las emisiones de deuda en el mercado son habituales entre los bancos privados para diversificar las fuentes de fondeo, pero el Nación se había mantenido alejado de esa alternativa por más de 30 años.
El cambio de paradigma va en línea con la transformación que el Gobierno propicia en la entidad, a la que intentó privatizar mediante la Ley Bases. Sin embargo, el Nación quedó afuera del listado final de compañías a traspasar a manos privadas.
De todos modos, como paso previo a esa eventual privatización, Javier Milei había transformado a la entidad en sociedad anónima por decreto. No obstante, esa decisión fue frenada por la Justicia. (TN)


















