La polémica por la posible modificación del régimen de Zona Fría sumará este martes un nuevo capítulo en el Congreso de la Nación, cuando un grupo de intendentes bonaerenses, acompañado por legisladores y concejales, presente un petitorio en el Senado para rechazar los cambios impulsados por el Gobierno de Javier Milei.
La iniciativa oficial propone restringir el alcance del beneficio vigente y regresar al esquema original creado en 2002, que contemplaba únicamente a las provincias patagónicas, la Puna y el departamento mendocino de Malargüe. De concretarse, 94 municipios de la provincia de Buenos Aires perderían el régimen especial que actualmente les permite acceder a descuentos en las tarifas de gas.
La presentación contará con el respaldo de dirigentes del peronismo y del Frente Renovador, y será recibida por el diputado nacional Máximo Kirchner, uno de los impulsores de la ampliación del programa en 2021, junto a los senadores nacionales Eduardo “Wado” De Pedro y Juliana Di Tullio.
Los representantes bonaerenses llevarán al Congreso información sobre el impacto económico que tendría la medida en los hogares y solicitarán que se frene el avance del proyecto.
Amplio rechazo político
El rechazo a la modificación no se limita a sectores del peronismo. También se manifestó en contra el Foro de Intendentes Radicales de la Provincia de Buenos Aires, que advirtió que la medida implicaría fuertes incrementos en las facturas de gas.
“El ajuste no puede llegar también a la calefacción de los bonaerenses”, señalaron desde el espacio, alertando sobre las consecuencias que tendría la eliminación de los beneficios en zonas con bajas temperaturas durante gran parte del año.
Cómo funciona hoy el beneficio
Actualmente, los usuarios incluidos en el régimen de Zona Fría reciben descuentos del 30% o del 50% sobre el total de la factura de gas natural, dependiendo de cada caso.
El proyecto oficial mantiene una bonificación, pero modifica sustancialmente la forma de cálculo. El subsidio dejaría de aplicarse sobre la factura completa y pasaría a cubrir únicamente el valor del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST).
Ese componente representa apenas una parte del importe final de la boleta, ya que la tarifa también incluye:
- El Valor Agregado de Distribución (VAD).
- El costo del transporte troncal del gas natural.
- Impuestos y otros cargos.
Con el nuevo esquema, el Estado dejaría de subsidiar los restantes componentes de la tarifa.
El impacto en las facturas
Según los cálculos difundidos por distintos sectores que rechazan la medida, el cambio implicaría un fuerte aumento para los usuarios.
Por ejemplo, una familia que actualmente paga una factura de $60.000 gracias a un descuento del 50% sobre el total de la boleta, en realidad estaría abonando un servicio cuyo valor pleno ronda los $102.000.
Si el nuevo régimen entra en vigencia, el descuento se aplicaría únicamente sobre el componente PIST, que en ese caso representaría alrededor de $25.000. Con una bonificación del 50% sobre ese segmento, el ahorro efectivo sería de aproximadamente $12.500.
De esta manera, la factura final pasaría de $60.000 a $87.500, lo que representa un incremento cercano al 46% respecto de lo que paga actualmente ese usuario.
Además, según advierten especialistas y dirigentes políticos, incluso las provincias patagónicas continuarían recibiendo beneficios, pero con aumentos estimados en torno al 25% en sus boletas debido al cambio en la metodología de subsidios.
Crece la presión para frenar el proyecto
Mientras avanzan campañas de concientización, recolección de firmas y debates en distintos concejos deliberantes del interior bonaerense, los intendentes buscarán este martes trasladar el reclamo directamente al Senado nacional.
El objetivo es evitar que prospere una reforma que, según sostienen, afectaría de manera significativa a miles de familias que dependen del régimen de Zona Fría para afrontar los costos de calefacción durante el invierno.


















