El espectáculo argentino despidió en las últimas horas a Luis Margani, uno de los actores más versátiles y queridos de la escena nacional, cuya trayectoria abarcó cine, televisión, teatro y publicidad. La noticia de su muerte, ocurrida el 5 de julio de 2026, fue comunicada oficialmente por la Asociación Argentina de Actores, que expresó sus condolencias a familiares, amistades y seres queridos del artista con un mensaje en el que destacó su aporte a la cultura y la autenticidad de sus personajes.
“Con profundo pesar despedimos al actor Luis Margani”, anuncia el comunicado de la entidad. “A lo largo de su carrera construyó personajes de gran humanidad y autenticidad en cine, teatro, TV y plataformas. Acompañamos con nuestras más sinceras condolencias a sus familiares, amistades y seres queridos en este doloroso momento”.
La confirmación del hecho generó inmediato eco en el ambiente artístico argentino, donde colegas y admiradores recordaron su aporte a varias generaciones de espectadores. El deceso del actor, que había nacido en Sicilia, Italia, el 4 de septiembre de 1948, marcó el final de una carrera que, pese a iniciarse tardíamente y casi de casualidad, dejó una impronta indeleble en la cultura nacional.
Y eso que Luis no nació bajo los reflectores. Su historia personal está marcada por una migración y una adaptación a la vida en la Argentina, lejos de su Sicilia natal. Antes de acercarse al mundo artístico, Margani tuvo otros oficios: fue electricista de automóviles durante varios años, una profesión alejada de los escenarios, pero que le permitió forjar su carácter y su relación con el trabajo manual.
“A mí me decían ‘el Tano’ en el barrio, porque soy siciliano, de la localidad Piazza Armerina, provincia de Edna”, rememoró en una charla, donde reflexionó sobre sus inicios artísticos.
En la década de 1970, incursionó en la música como bajista del grupo Séptima Brigada. Esta formación alcanzó cierta notoriedad gracias a la canción “Paco Camorra”, que se convirtió en un clásico de la época. Sobre esta etapa, Margani declaró años después: “Éramos una banda de esas complacientes que estaban en la vereda de enfrente de grupos como Vox Dei”, diferenciando el perfil musical que adoptaron respecto a bandas de mayor rebeldía y presencia en la escena del rock nacional.
El recorrido vital de Margani estuvo signado por la búsqueda de nuevas experiencias y por la apertura a caminos inesperados, lo que terminaría llevándolo al mundo de la actuación en circunstancias poco convencionales.
Su acceso a la actuación fue azaroso y se dio cuando ya había superado los 40 años. El director Pablo Trapero lo convocó para protagonizar el cortometraje Negocios en 1995. En una entrevista con Página12, Margani relató cómo se produjo ese primer acercamiento al cine: “Estaba en un asado comunitario acá en San Justo y me encontré con Pablo, que es el hijo de un amigo de toda la vida, y me dijo: ‘Che, Rulo, tengo ganas de hacer un cortometraje con vos como protagonista’. No me iba a achicar ¿no? Le dije: ‘Bueno, dale Pablo, a vos no te puedo fallar’“.
El salto a la notoriedad pública de Margani se produjo justamente con su interpretación de “Rulo” en la película Mundo grúa. Este papel le valió el premio Cóndor de Plata al Actor Revelación otorgado por la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina, consolidando su presencia en la industria.
A partir de entonces, desarrolló una sólida carrera cinematográfica, participando en títulos como La fuga, Una noche con Sabrina Love, El favor, Industria argentina, Forajidos de la Patagonia, El cazador, Doble discurso, La suerte está echada, Palermo Hollywood, La sublevación y otras producciones tanto nacionales como internacionales.

En televisión y plataformas, integró elencos de ficciones que marcaron diferentes etapas de la historia audiovisual argentina: Tumberos, Resistiré, Luna Salvaje, Los Roldán, Costumbres argentinas, Mujeres asesinas, Educando a Nina, TV por la inclusión, Son amores, Viudas e hijos del rock and roll, Tratame bien, Los exitosos Pells. Además, tuvo un rol protagónico en la serie El presidente, donde interpretó al dirigente Julio Grondona.
El circuito teatral también contó con su presencia en obras como El jardín de los cerezos, Casa de muñecas, El viejo criado, Patagonia en flor, Premonición, Tartufo, Así en la tierra como en el cielo, Papá duerme en casa, Proyecto Alaska, Mirando los pájaros, entre otras. Su versatilidad permitió que se desenvolviera con soltura en diferentes géneros y estilos, sumando a su repertorio una amplia gama de personajes.
Más allá de los escenarios y las cámaras, Margani trabajó en publicidad para marcas de alto perfil. Este aspecto de su carrera contribuyó a consolidar una imagen cercana y popular, capaz de conectar con públicos diversos.
La multiplicidad de roles desempeñados por Margani y la manera en que abrazó nuevas oportunidades evidencian un recorrido profesional atípico, marcado por la flexibilidad y la apertura a los desafíos. Su historia, desde los talleres mecánicos y las bandas musicales hasta el reconocimiento en cine y televisión, muestra el valor de las trayectorias no lineales y la posibilidad de reinventarse a cualquier edad.
El 5 de julio de 2026, la escena argentina perdió a una figura que supo combinar autenticidad, oficio y una llegada genuina al público.

La confirmación del hecho generó inmediato eco en el ambiente artístico argentino, donde colegas y admiradores recordaron su aporte a varias generaciones de espectadores. El deceso del actor, que había nacido en Sicilia, Italia, el 4 de septiembre de 1948, marcó el final de una carrera que, pese a iniciarse tardíamente y casi de casualidad, dejó una impronta indeleble en la cultura nacional.

















