El Gobierno designó al doctor Pedro Nicolás Di Nezio como el nuevo director del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y reemplazará en el cargo al licenciado Antonio José Mauad, según se indicó este jueves en el Boletín Oficial.
En el Decreto 714/2026 se informó: “Desígnase, a partir del 1° de julio de 2026 y por el término de cuatro años, al doctor Pedro Nicolás Di Nezio en el cargo de Director del Servicio Meteorológico Nacional”.
Di Nezio estará en el citado organismo descentralizado actuante en el ámbito de la Secretaría de Investigación, Política Industrial y Producción para la Defensa del Ministerio de Defensa, “con rango y jerarquía de Subsecretario”.
En el mismo Decreto se señaló previamente: “Acéptase, a partir del 1° de julio de 2026, la renuncia presentada por el licenciado Antonio José Mauad al cargo de Director del Servicio Meteorológico Nacional, organismo descentralizado actuante en el ámbito de la Secretaría de Investigación, Política Industrial y Producción para la Defensa del Ministerio de Defensa”.
El recambio en la conducción del SMN se produce pocos meses después de una serie de desvinculaciones de personal en el organismo. El 15 de abril, informó que el Gobierno avanzaba con la salida de 140 trabajadores como parte de un “plan de modernización” analizado por los ministerios de Defensa y de Desregulación y Transformación del Estado.
Según fuentes de la institución consultadas entonces, se trataba mayormente de empleados con contratos temporarios y la medida podía ser la primera de dos tandas de despidos hasta alcanzar a 240 trabajadores, sobre una planta total de 972. Además, desde el inicio de la gestión de Javier Milei, el organismo ya había perdido más de 200 empleados.
Directivos y especialistas consultados por este medio también habían advertido que los recortes alcanzarían a observadores meteorológicos de distintas estaciones del país y podían afectar la calidad de los pronósticos. Estos técnicos recopilan los datos utilizados para elaborar previsiones meteorológicas y sistemas de alerta temprana ante fenómenos extremos. “Menos datos implican pronósticos menos precisos”, había explicado una meteoróloga desvinculada. (NA y La Nación)
















