El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció esta tarde desde el Palacio de Hacienda que los bancos podrán prestar dólares a todas las empresas.
“Estamos anunciando una flexibilización parcial de lo que son los préstamos en dólares a personas jurídicas”, indicó.
Hasta ahora, esa posibilidad estaba reservada solamente a compañías que exportaran o que presentaran una garantía de un exportador, por lo que la conferencia del funcionario aparece ante la demanda del sistema financiero para que se amplíe el universo de empresas que puede acceder al crédito en moneda extranjera.
El funcionario explicitó que la medida alcanzará a personas jurídicas pero no a personas humandas. “Estamos extendiendo esas posibilidad a todas las empresas”, dijo, y anunció que ocurrirán “dentro de un marco de medidas macroprudenciales”.
El ministro adelantó que el Banco Central brindará detalles de la medida esta tarde pero dijo sobre algunas de las condiciones: “Solamente van a poder prestar los bancos hasta una 15% de sus depósitos en dólares, también habrá exigencia de capitales mínimos y de límites a la exposición crediticia”.
Una de las limitaciones que el Gobierno tiene para ampliar ese universo tiene su origen en la crisis de 2001. El artículo 23 del DNU 905/2002, luego sustituido por la Ley 26.546, establece que los depósitos bancarios en moneda extranjera deben destinarse a financiar a prestatarios con ingresos habituales en dólares, provenientes de forma directa o indirecta de operaciones de comercio exterior o actividades vinculadas.
La norma buscó evitar que se repitiera el descalce de monedas que quedó expuesto durante la crisis, cuando empresas y particulares con ingresos en pesos habían quedado endeudados en dólares. El Banco Central caracterizó después esa restricción como una herramienta macroprudencial destinada a reducir el riesgo de que una devaluación afecte la capacidad de pago de los deudores y termine trasladándose al sistema bancario.
Desde comienzos de este año, el Gobierno viene flexibilizando ese esquema por distintas vías, sin modificar la norma de fondo.
En enero, el BCRA habilitó a los bancos a prestar en moneda extranjera a clientes que no generan ingresos en divisas, siempre que el fondeo provenga de Obligaciones Negociables o de líneas de financiamiento del exterior, sin tocar el uso de los depósitos en dólares de los ahorristas para ese tipo de préstamos.
En junio se dio un paso adicional: el Banco Central autorizó a las entidades a prestar dólares de los ahorristas a empresas que presenten garantías de exportadores.
En las últimas semanas el tema volvió a tomar impulso dentro del equipo económico y del Banco Central, en momentos en que el sistema financiero mantiene una porción significativa de sus depósitos en dólares sin canalizar hacia préstamos, con estimaciones que ubican esa capacidad prestable ociosa cerca de los US$7000 millones. (TN)


















