La presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, inició esta semana una ronda de reuniones con ministros de salud de todo el país para intentar destrabar el proyecto de reforma de la Ley de Salud Mental, que desde su presentación en abril no logró el respaldo necesario de los bloques dialoguistas. Los encuentros arrancaron este lunes y continuarán el martes con la participación de más provincias.
El Gobierno envió la iniciativa al Congreso el 18 de abril, pero desde entonces no consiguió destrabarla. Hubo dos reuniones informativas, el 28 de abril y el 12 de mayo, que terminaron sin acuerdos con los bloques opositores dialoguistas. Ante ese estancamiento, Bullrich decidió cambiar de estrategia y buscar el aval directo de los ministerios de salud provinciales, que son quienes ejecutan la política de salud mental en el territorio.
De la ronda de encuentros participan, junto a Bullrich, la presidenta de la comisión de Salud del Senado, Ivana Arrascaeta, y funcionarios de 16 provincias: Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe, Mendoza, Corrientes, Chubut, Chaco, Jujuy, Salta, Santa Cruz, Río Negro, Tucumán, San Juan, San Luis, Neuquén, Misiones, Tierra del Fuego, Formosa, Santiago del Estero, La Pampa, Córdoba, Catamarca y La Rioja.
Qué cambios propone la reforma
El proyecto apunta a modificar una ley que, según sus impulsores, presenta «dificultades concretas para intervenir tempranamente» en casos de crisis de salud mental. Entre los puntos centrales de la reforma figura la posibilidad de autorizar internaciones involuntarias, algo que la normativa vigente restringe fuertemente, y la incorporación de las adicciones a las drogas como una enfermedad de salud mental.
Para habilitar una internación involuntaria, el texto en discusión exige la firma de dos profesionales, uno de ellos médico y preferentemente psiquiatra. También se busca ampliar el plazo de 48 horas que hoy tienen los equipos de salud para justificar esas decisiones ante la Justicia, un límite que el oficialismo considera insuficiente en la práctica.
Entre las otras modificaciones que se discuten se incluyen la implementación de un plan de egreso desde el momento mismo del diagnóstico, la notificación previa al representante legal del paciente y una protección específica para los menores de edad con consumo problemático de sustancias.
Las definciones de Patricia Bullrich sobre el proyecto
Al presentar la iniciativa ante los ministros provinciales, Bullrich sostuvo que «la salud mental no puede seguir esperando» y remarcó que el objetivo del proyecto es «dar herramientas reales a las familias» que hoy enfrentan situaciones de crisis sin marco legal suficiente para actuar.
La ronda de reuniones continuará este martes 25 de agosto, cuando se sumen nuevas provincias a las conversaciones, en un intento del oficialismo por construir el consenso territorial que hasta ahora no consiguió en el recinto.
(MDZ)


















