El vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Salvador Femenia, advirtió sobre las dificultades que atraviesan las pequeñas y medianas empresas y reclamó una política específica para el sector, en un escenario marcado por la caída del consumo, el avance de las importaciones y las dificultades que enfrenta el mercado interno.
Los últimos datos difundidos por la entidad muestran que las ventas minoristas PyME cayeron 0,2% interanual en agosto, mientras que en los primeros ocho meses del año acumularon una baja del 2,4%.
“Evidentemente falta una política hacia el sector PyME”, sostuvo Femenia, al reclamar medidas más activas destinadas a las pequeñas y medianas empresas.
El dirigente describió el escenario actual como “un momento complicado”, principalmente por la disminución del consumo y las restricciones que enfrentan los consumidores para gastar.
“Estamos en un momento complicado por la baja del consumo y por la restricción que existe sobre la posibilidad de consumir. Eso realmente afecta a todo el comercio PyME y también a la industria, porque buena parte de lo que produce la industria PyME está destinado al mercado interno”, explicó.
La caída del consumo también impacta en la industria
Femenia advirtió que la menor actividad comercial tiene un impacto directo sobre la producción de las pequeñas y medianas industrias.
“Al no haber demanda en el comercio, tampoco hay demanda para la industria”, señaló.
En ese sentido, manifestó preocupación por la evolución del escenario durante los próximos meses y reconoció que no existe claridad respecto de cómo podría revertirse la situación.
“Lo que nos preocupa hacia adelante es que esto pueda modificarse de alguna manera. No tenemos muy claro por dónde, pero evidentemente las restricciones y las problemáticas que venimos verificando desde hace meses continúan y no se modifican”, afirmó.
El titular de CAME, además, no se mostró optimista respecto de una mejora en el corto plazo, ante la continuidad de las dificultades que afectan al consumo y a la actividad de las PyMEs.
El crecimiento del comercio electrónico no compensa la caída
Otro de los aspectos analizados por Femenia fue el cambio en los hábitos de consumo y el crecimiento de las ventas por canales electrónicos.
“La reconversión del consumo es innegable, porque hay un crecimiento del sector de e-commerce, pero claramente no llega a compensar la caída del consumo físico”, sostuvo.
El vocero de CAME explicó que actualmente el consumo debe analizarse considerando tanto las compras presenciales como las realizadas a través de plataformas digitales.
“Hoy podemos determinar que el consumo total es una suma de los dos y que, dentro del consumo nacional, el comercio electrónico representa aproximadamente un 25%”, precisó.
Para la entidad, el crecimiento del comercio electrónico constituye una transformación significativa en los hábitos de los consumidores, aunque todavía no alcanza para compensar el retroceso registrado en el consumo físico, uno de los principales factores que explican las dificultades que atraviesa actualmente el sector PyME.


















