Una investigación federal puso al descubierto un circuito dedicado a fabricar, almacenar y vender leche maternizada falsificada que podía representar un grave riesgo para la salud de los bebés. Los análisis realizados por el SENASA determinaron que el producto secuestrado contenía niveles de aflatoxina M1 superiores en más de seis veces al máximo permitido por el Código Alimentario Argentino.
La causa comenzó a partir de una denuncia presentada por el representante legal de Sancor, luego de que numerosos padres reclamaran por efectos adversos que habían sufrido sus hijos tras consumir leche en polvo atribuida a esa empresa y comprada en supermercados.
A partir de esas denuncias, la Policía Federal reconstruyó el recorrido de la mercadería y detectó que se trataba de una falsificación alimenticia. Los investigadores localizaron distintos inmuebles utilizados para guardar los productos antes de su comercialización, además de publicaciones y operaciones realizadas mediante plataformas digitales.
La investigación quedó en manos de la Fiscalía Federal N°2 de Lomas de Zamora, que dispuso un amplio despliegue policial. En total se realizaron 14 allanamientos en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y en los partidos bonaerenses de Ezeiza, Quilmes, San Vicente, Lanús, Cañuelas y Roque Pérez.
Los procedimientos permitieron sacar del circuito comercial más de 500 unidades de leche de fabricación no controlada. También fueron secuestrados un vehículo, teléfonos celulares, computadoras, dinero en efectivo y documentación que podría aportar información sobre la organización y la distribución de la mercadería.
El análisis de las muestras secuestradas encendió la principal alarma de la investigación. El SENASA detectó una concentración de aflatoxina M1 que superaba ampliamente el límite establecido para este tipo de alimentos. Se trata de una toxina derivada de hongos y, según el informe incorporado a la causa, el producto no era apto para el consumo.
La falsificación también presentaba diferencias visibles respecto del producto original. Los investigadores detectaron inconsistencias en el envase, entre ellas errores de impresión como las palabras “Adventencia” y “Olico”, además de diferencias en el tamaño y la calidad de la cuchara plástica incluida en los paquetes.
Los envases tenían identificado el lote “L F-011207563 ELAB 10/01/26 VTO: 10/01/27”. La mercadería fue retirada de circulación antes de que pudiera continuar su distribución.
Como parte de los allanamientos fueron identificadas cinco personas mayores de edad: dos argentinos, dos ciudadanos chinos y un ciudadano paraguayo. Todos quedaron a disposición de la Justicia junto con los elementos secuestrados, en una causa que investiga una presunta infracción a la Ley 22.362.
(Infocielo)


















