A 35 años de uno de los episodios que permanecen en la memoria de la comunidad, Carhué será escenario este sábado de una jornada de homenaje y recuerdo por el rescate de la campana de la Capilla Santa Teresita de Villa Epecuén.
En 1991, un grupo de buzos llevó adelante el operativo para recuperar la campana, que había quedado sumergida tras la inundación de la villa turística. La conmemoración busca reconocer a quienes participaron de aquella tarea y recuperar los testimonios de una historia que forma parte de la identidad local.
Según recopila la web del Museo de Carhué, fue una jornada de alegría, pero con tristeza. De satisfacción fusionada con melancolía. Estaba afuera nuevamente la campana de la capilla que, había sido colocada allá por los 30 y se había hecho escuchar cada domingo hasta noviembre de 1985. Desde ese fatídico 10 de noviembre de 1985 el viento había sido el encargado de hacer escuchar su repiqueteo, hasta que un día de 1987 el agua derrumbó la torre de la capilla, y la gran campana en unos pocos segundos llegaba al fondo de la laguna, sembrado de escombros y a más de cinco metros de profundidad. En ese momento ni el más optimista de los feligreses se animó a pensar que alguna vez la campana sería rescatada del olvido.
Cierto día, en un curso de capacitación de buzos de Bomberos en San Bernardo (BA) surgió la idea de efectuar prácticas en aguas saladas, y los miembros del cuerpo local comentaron la triste historia del pueblo de Epecuén, sugiriendo tímidamente rescatar la campana de la capilla del pueblo sumergido. Y la idea prosperó.
Las tareas comenzaron solicitando autorizaciones a la iglesia e intendencia local. Varios cuarteles zonales se sumaron a esta iniciativa que les brindaría una experiencia profesional única, además de trabajar en un proyecto significativo para una comunidad aún dolorida.
Así un día 2 de Noviembre bien temprano y ante un insistente viento partieron los bomberos locales junto a otros de San Antonio de Areco, Capilla del Señor, Baradero, San Clemente y Salliquelo, todos integrantes del Grupo de rescate V.E.R.A 7. El buceo en este tipo de lagunas se efectúa al tacto y cuentan las crónicas periodísticas que fue Raimundo Ortiz de Capilla del Señor quién, valiéndose de este recurso, dio con la campaña entre los escombros a más de cuatro metros de profundidad.
A partir de allí se iniciaron las tareas de colocación de tambores que con aire iban ayudando a despegar la campana de entre los escombros de la torre. A las 16.05 y tras más de nueve horas se logró hacerla emerger ante los gritos de desahogo de algunos y las lágrimas de otros.
Los más de trescientos kilos de la campana fueron llevados hasta la costa en donde más gente se sumó a la algarabía y a la emoción.
La conmemoración
Las actividades comenzarán a las 15 en la Casa de la Cultura, con la recepción y el homenaje a los buzos que realizaron el rescate.
A las 16 partirá una caravana hacia Epecuén, donde se llevará adelante una recreación simbólica del operativo que permitió recuperar la campana hace más de tres décadas.
La jornada concluirá en el Cuartel de Bomberos, con charlas, relatos de las experiencias vividas por los buzos y la posibilidad de visitar la campana.
La propuesta será una oportunidad para volver sobre un capítulo significativo de la historia de Epecuén, reconocer a sus protagonistas y mantener viva la memoria de un objeto que conserva un profundo valor simbólico para los vecinos de Carhué.



















