Jonatan Ramborger terminó su primer mural con el retrato de Messi (de 6 x 4 metros) en el polideportivo de Puan, de donde es oriundo, un día antes de que la Selección Argentina de fútbol se consagrara campeona de la Copa del Mundo.
Y se desató una verdadera Messimanía que se tradujo en más murales sobre el ídolo en comercios y hasta en casas de familia.
“El primero tiene un valor emotivo porque con toda la locura que despertaba Messi la gente fue a sacarse fotos y las subía a las redes. Por eso tiene un valor agregado. Me gustó mucho hacer esa obra y quedó el recuerdo”, contó el artista, quien se vincula con el dibujo y la pintura desde pequeño.

Después de salir campeones empezó a recibir encargos de comercios y otros privados que lo contrataron para inmortalizar al ídolo en sus paredes y con el fin de rendirle homenaje.
“Por la repercusión que tuvo el primer mural me llamaron para realizar otro retrato en el patio de una casa particular. Me contrató un privado, fanático del fútbol y sobre todo de Messi, que quería tener un recuerdo de ese momento. Mide 2 x 2 metros y es la imagen de Lio monocromo en el momento en que acaricia la copa”, comentó.
Y entonces siguieron otros tres pedidos de comerciantes de Puan y de la zona que querían tener un recuerdo de Messi y del mundial. Uno de ellos lo realizó en la localidad de 17 de agosto.

Empezó a hacer murales hace tres años, pero su pasión por el dibujo comenzó en su infancia.
“La experiencia arrancó cuando era un nene que dibujaba las paredes de mi cuarto con el aval de mis padres que me dejaban dibujar y pintar lo que quería”, recordó.
Cuando lo contrataron para dibujar a Messi no lo dudó. No es fanático del fútbol pero en su casa siempre estuvo presente. Tanto su papá como sus tres hermanos fueron jugadores de fútbol y además su casa estaba al lado de un potrero.

“Desde la Municipalidad querían un referente para chicos y grandes en el polideportivo y Messi daba con ese perfil. Antes de ganar el mundial siempre fue un tipo que trabajó un montón para conseguir sus objetivos, recontra humilde”, destacó.
“Hubo una gran alegría por ganar el mundial y me siguieron llamando. Es una imagen popular que encarna un montón de valores positivos y por eso con gusto hice retratos y murales sobre él”, expresó.
El trabajo a la intemperie fue un desafío para el artista ya que tiene sus particularidades.

“Una cosa es pintar en tu casa, con música y calentito y otra muy distinta es estar colgado de andamios, escaleras mientras el viento te seca la pintura”, dijo.

Si bien estudió Diseño y Comunicación Audiovisual en la Universidad Nacional de La Plata la primera experiencia con murales fue en la isla de Puan, uno de los mayores atractivos turísticos naturales de su pueblo natal.
“Utilicé todos los conocimientos que venía juntando en pequeños formatos, en papel, lápiz y pintura, y me animé a hacer un trabajo en gran tamaño usando una retícula”, narró.

Este primer mural fue el retrato monocromo de Copacho, uno de los últimos tehuelches.
“Lo hice en un entorno bastante natural y tranquilo. Aproveché la compañía de José Luis quien en ese momento era el cuidador de la isla de Puan”, señaló.
También fue convocado a realizar un mural de gran tamaño en los baños de la isla, frente a la laguna. Allí el Municipio buscaba usar un espacio en blanco (de 6×4 metros) para dar un mensaje de concientización sobre la salud infantil.

“El mural apunta a crear conciencia sobre la importancia de la detección temprana de cardiopatías congénitas. Por eso la idea fue retratar a los niños en una versión de héroes, afrontando las situaciones que les tocaba vivir desde lo lúdico y la esperanza que los caracteriza”, dijo.
También realizó la fachada de un comercio de cervezas y un mural para un club de fútbol de Puan al que todos conocen como los faraones.
“Mi familia fue de ese club, mi viejo siempre jugó ahí al igual que mis hermanos. Era importante colaborar con esa esquina y me pareció piola contribuir con un mural”, sostuvo.

“Desde muy chico uso las artes como un juego. El proceso de aprendizaje arrancó ahí. Cuando es un juego las frustraciones no están porque uno lo hace para divertirse. Y con el tiempo adquirís técnica y facilidades. En mi carrera lo exploté desde otro lugar más relacionado a lo editorial, el branding y la publicidad”, remarcó.
Lleva realizados nueve murales en Puan y uno de Messi en 17 de agosto.
“Los murales que la gente recibió con más alegría fueron los de Messi. Cuando estaba haciendo el primero la gente paraba a charlar y siempre me daba mensajes alentadores: ‘¡Qué bueno lo que hacés!’ o ‘Qué lindo’”, mencionó.

Los otros murales, con mensajes sobre conciencia social y salud también fueron muy bien recibidos.
Jonatan vive hoy con ingresos generados a partir de la realización de los murales y participa de un emprendimiento de cerveza artesanal junto a otras personas.
“Puan es un pequeño pueblo con algunos atractivos turísticos como un cerro y una laguna. Mi intención es contribuir al embellecimiento del pueblo. Los murales funcionan como un atractivo. Quienes vienen a conocer el pueblo se llevan imágenes lindas”, expresó.
Su IG es @ranmborgerjonatan.
(La Nueva)

















