En 2016 Daniela Pavón fue atropellada por una camioneta y pasó por tres operaciones de rodilla (en la derecha tiene una prótesis) Le llevó tres años recuperarse y por su diagnóstico tenía contraindicado realizar caminatas. Entonces, se subió a la bicicleta y su vida cambió por completo.
Lejos de bajar los brazos ante la adversidad, logró transformar el dolor en una oportunidad para crecer, estudiar y compartir con otras personas la manera en que logró reponerse.

Por eso, por estos días lanzó una cuenta en Instagram Rodando en mi ciudad a través de la cual, con una mirada de cicloturista, comenzó a mostrar sitios de su lugar en el mundo: Epecuén. Además de tener la experiencia de trabajar desde hace 21 años en la secretaría de Turismo de Adolfo Alsina, el pasado 12 de julio se graduó como Técnica en Turismo en la UPSO.
La bicicleta fue su cable a tierra y una terapia para superar sus límites.
El accidente ocurrió una mañana muy temprano cuando se dirigía en bicicleta a su trabajo.

“Fue muy de repente. Obviamente uno no espera esas cosas. Cuando quise acordarme me vi en el capot de una camioneta y después tirada en el suelo con un dolor terrible en la pierna. Ahí me di cuenta que algo grave me había pasado en la pierna”, comentó.
Sufrió una fractura de tibia con desplazamiento y hundimiento y también tuvo una luxación de hombro que se curó con reposo.
“La recuperación costó. Estuve mucho tiempo en la cama inmovilizada. Costó mucho anímicamente porque tenés que depender de muchas personas y ver sufrir a la familia, pero nunca me caí”, dijo.
La rehabilitación fue dolorosa, pasó por estados de anemia y estuvo largos períodos inmovilizada en la cama.

“Empecé con la bici para ejercitar y hoy es mi cable a tierra, mi momento conmigo y me ayudó a superarme anímicamente y como persona. Me dio la fuerza necesaria para hacer 40 kilómetros algo que, para mí, era impensado con una prótesis en la rodilla”, dijo.
“La bici te hace sentir viva y en contacto con la naturaleza. Me costó mucho volver a subirme a la bici porque tenía miedo pero lo hice poco a poco y empecé a superarme. También me ayudó a recuperar masa muscular y tener piernas más fuertes”, contó.
Pronto empezó a compartir sus recorridos con el hashtag “Turisteando en mi lugar” y eso la motivó a dar un paso más y abrir el IG Rodando en mi ciudad.
Hace un mes y medio pasó por otro duro golpe ya que su mamá falleció de cáncer y una vez más la bicicleta fue su mayor compañera y terapia.

“La bicicleta me dio momentos para estar bien y me ayudó a poder afrontar el acompañar a mi mamá en esta enfermedad tan dura. En los rodados me encontraba conmigo y me superé en muchas cosas”, dijo.
Trabajó, estudió y estuvo presente en los cuidados de su mamá durante dos años y medio a la par que atendía sus propias circunstancias de salud.
Tras recibirse -el pasado 12 de julio- de Técnica en Turismo (UPSO) se le ocurrió la idea de mostrar lugares de Epecuén que tal vez el turista no conoce.
“La idea es dirigirme a este tipo de público que es el cicloturismo. Hay circuitos poco conocidos y la bici te permite mostrarlos. El cicloturismo está creciendo y el objetivo es potenciarlo”, destacó.

La iniciativa nació sin fines de lucro como una búsqueda por dar a conocer su historia porque Daniela piensa que puede ayudar a otra persona que está pasando por una situación similar a superarse.
“La idea es incentivar a seguir adelante, compartir sitios que puedan ser visitados por los amantes del cicloturismo y fomentar el cuidado del medioambiente”, reveló.
“Mi mensaje es que la vida pega pero si uno le mete garra puede salir adelante y siempre hay esperanza”, concluyó. (La Nueva)

















