
Este domingo se registraron dos terremotos -uno de magnitud 6,7 y otro de 7,4– frente a las costas de Rusia, con epicentro en Kamchatka, en el extremo este del país, por lo que se activó una alerta de tsunami en la región.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) informó que el foco de ambos sismos se ubicó en el océano Pacífico, a unos entre 130 y 144 kilómetros de la ciudad rusa de Petropávlovsk-Kamchatski, capital de Kamchatka, y a 20 kilómetros de profundidad.
Precisamente, la península de Kamchatka oficia de punto de encuentro de las placas tectónicas del Pacífico y Norteamérica, en el llamado «Anillo de Fuego«, por lo que es una de las áreas sísmicas más activas del planeta.
Inicialmente, las autoridades rusas activaron una alerta de tsunami para la costa oriental del país, mientras los expertos del servicio estadounidense emitieron un aviso por posible oleaje intenso en el archipiélago de Hawái. Hasta el momento no se reportaron víctimas ni daños materiales graves.
No obstante, las advertencias fueron suspendidas, pero el ministerio de Emergencias de Rusia recomendó por prevención a la población de las zonas afectadas desplazarse a lugares elevados.
Con todo, reportaron vía Telegram que «no se está llevando a cabo la evacuación de la población en las zonas pobladas del territorio de Kamchatka».
Debido a su posición, la península que separa el mar de Okhotsk y el océano Pacífico es «una de las regiones más expuestas a los sismos en el mundo«, de acuerdo con el USGS. Desde 1900, han ocurrido siete potentes terremotos con una magnitud igual o superior a 8,3 a lo largo de esta zona.

















