
En un extenso análisis publicado en su blog personal, el exministro de Economía Domingo Cavallo volvió a examinar el rumbo del programa económico del Gobierno y expresó preocupación por la falta de consolidación de la estabilidad monetaria y cambiaria. Si bien reconoció que la salida parcial del cepo cambiario no aceleró la inflación, advirtió que el nivel de actividad comenzó a estancarse y que los desequilibrios financieros se mantienen sin corrección clara.
“La inflación se mantiene en torno al 2% mensual, pero el nivel de actividad tiende al estancamiento”, planteó Cavallo, en referencia a los datos económicos más recientes.
Además, el economista señaló que la suba del riesgo país y el encarecimiento del financiamiento en pesos son señales negativas, que no estaban previstas por las autoridades.
“Las tasas de interés reales que el Tesoro paga para renovar deuda han aumentado significativamente, y el saldo de la cuenta corriente de la balanza de pagos sigue siendo negativo”, explicó.
Falta de confianza empresarial y advertencia por el peso sobrevaluado
Cavallo atribuyó gran parte de estos problemas a la persistencia de restricciones cambiarias que, según su visión, siguen generando desconfianza, especialmente en empresas y entidades financieras.
“Aún no se ha eliminado todo el cepo, y no hay suficiente confianza para las empresas. Esto desalienta la entrada de capitales genuinos y obstaculiza la recuperación sostenida”, remarcó.
Además, advirtió que la actual política cambiaria podría estar alimentando la expectativa de una nueva devaluación, lo que desincentiva inversiones y presiona al alza las tasas de interés en pesos.
Críticas al manejo discrecional y reclamo de reglas claras
En otro tramo del documento, Cavallo fue enfático en cuestionar la falta de previsibilidad y transparencia en el uso de instrumentos monetarios, como la creación de las LEFIs, la eliminación de los pases, o el concepto de “base monetaria ampliada”.
“La falta de claridad sobre los instrumentos y los tiempos se percibe como discrecionalidad en el manejo monetario. Eso alimenta la volatilidad”, afirmó.
Reiteró su defensa de un sistema basado en reglas claras, que permita anticipar las decisiones del Gobierno y genere previsibilidad en los mercados. “La preferencia por las reglas por sobre la discreción aún no se ha plasmado en la práctica”, sostuvo.
El dólar y la competitividad: ¿se terminó el atraso cambiario?
En paralelo, un informe privado de Cohen Aliados Financieros, citado por Noticias Argentinas, indicó que la corrección del dólar oficial durante julio mejoró sensiblemente el Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM), dejándolo apenas por debajo del promedio histórico de los últimos 30 años.
Según el estratega jefe de la firma, Martín Polo, el TCRM contra la canasta de socios comerciales mejoró un 20% en los últimos siete meses, una corrección que —según Cohen— podría fomentar exportaciones y desalentar la demanda de divisas para ahorro o importaciones.
No obstante, Cavallo advierte que mientras persistan las restricciones cambiarias y no se avance hacia un régimen de libre convertibilidad o competencia de monedas, el clima de estabilidad seguirá siendo frágil y expuesto a nuevas turbulencias.
(Diario de Rivera)
















