La comunidad de Carhué se vio profundamente conmocionada e indignada tras el robo ocurrido en las últimas horas en Casa del Niño, una institución fundamental que brinda contención, alimentación, cuidado y actividades recreativas a decenas de niños y niñas de de la ciudad y el distrito.
Según pudo saber este medio, los delincuentes forzaron una de las puertas de acceso, rompieron vidrios, revolvieron las instalaciones y ensuciaron el lugar, llevándose algunos elementos de escaso valor material pero causando importantes destrozos. Lo que más impactó fue que, además de los daños, robaron la comida destinada a los chicos.
«No fue solo un robo, fue un acto miserable»
Una de las primeras en alzar la voz fue Rocío Yungblut, quien a través de sus redes sociales expresó el sentimiento compartido por gran parte de la comunidad:
“Rompieron la puerta, destrozaron los vidrios, revolvieron todo, ensuciaron, manosearon. Para robar cuatro cosas. Para hacer daño. Para dejar esa sensación amarga de que hay gente que ya no tiene ni una gota de humanidad”.
Yungblut subrayó que Casa del Niño no es cualquier lugar, sino uno donde “se alimenta a los pibes, se da una mano a las familias, se trabaja todos los días con amor, compromiso y dedicación”.
“¿Qué clase de basura sos para atacar un lugar así? ¿Qué mierda te puede justificar hacerle esto a una institución que ayuda a la comunidad?”, reflexionó.
“Robaron la comida de los nenes”
El repudio se multiplicó rápidamente entre vecinos y referentes locales. Gabriela Francisco, mamá de uno de los niños que asiste a la institución, también manifestó su bronca y tristeza:
“Enzo, mi hijo, como muchos otros, además de recibir contención, mucho amor, los mejores cuidados y aprendizajes, recibe el desayuno y el almuerzo en Casa del Niño Carhué. Actividad que hoy estuvo opacada por un par de ‘personajes’”.
En su publicación, Gabriela denunció con firmeza: “¡Robaron la comida de los nenes! ¡Rompieron las instalaciones! ¡Ensuciaron sin necesidad alguna!”.
Y agregó: “Con Casa del Niño no. Como ciudadanos tenemos que generar conciencia, saber quiénes son, y tener memoria social”.
La investigación está en curso y se espera que las autoridades esclarezcan el hecho. Mientras tanto, la comunidad de Carhué se abraza al repudio colectivo ante el hecho y resaltan la necesidad de proteger a quienes más lo necesitan.

















