
El presidente Javier Milei ultima dos viajes a Estados Unidos en los próximos 45 días para captar inversiones y reducir el riesgo país, un factor clave que presiona al alza las tasas domésticas.
La primera visita, a principios de septiembre, priorizará reuniones con empresarios en hubs como Nueva York o California, mientras que la segunda, hacia el 23 de septiembre, lo llevará a la Asamblea General de la ONU. Sin embargo, la esperada bilateral con Donald Trump en la Casa Blanca sigue sin confirmarse, opacada por prioridades globales como Ucrania y Medio Oriente.
Los viajes del presidente en tan corto lapso buscan generar confianza entre inversores para aliviar las tasas de interés, que han escalado al 69,5% en la última licitación, lo que impacta el costo del servicio de deuda.
En el Gobierno piensan que los viajes de Milei a EEUU son una jugada estratégica para atraer capitales en sectores como litio, cobre y energía, fortaleciendo las reservas y allanando el camino hacia la eliminación del cepo cambiario para las empresas en 2025.
El respaldo del secretario del Tesoro, Scott Bessent, al acuerdo de u$s20.000 millones con el FMI fue clave, pero las metas de acumulación de reservas dependen de ingresos genuinos que las licitaciones no pueden garantizar. La relación con Trump, consolidada en la CPAC de febrero de 2025 y reforzada por la visita de Kristi Noem en julio, podría catalizar un respaldo político que acelere la baja del riesgo país.
Fuente: Ámbito
















