Después de más de medio siglo, la Luna vuelve a ocupar un lugar central en la agenda espacial de Estados Unidos: la NASA confirmó la ventana de lanzamiento de Artemis II, la primera misión tripulada desde el programa Apollo.
La agencia anunció que el período habilitado para el despegue comenzará el 6 de febrero y se extenderá por 60 días hasta abril, estableciendo una franja temporal destinada a aprovechar condiciones óptimas de lanzamiento y permitir flexibilidad ante imponderables técnicos o climáticos.
Sin embargo, Artemis II no descenderá sobre la superficie lunar. Se trata de una operación de prueba tripulada de 10 días que orbitará la Luna. Su objetivo principal es validar los sistemas que sostendrán misiones más complejas en el futuro.
La cápsula Orion será la protagonista del viaje: diseñada para mantener a una tripulación humana durante misiones fuera de la órbita terrestre, deberá demostrar su capacidad de soporte vital, navegación, acoplamiento y reentrada segura en la Tierra.
Artemis II integra una estrategia de largo plazo centrada en establecer una presencia humana sostenida en la Luna, tanto para investigación científica como para probar tecnologías que serán claves en misiones tripuladas a Marte. Funciona como paso intermedio entre Artemis I, el vuelo no tripulado precedente, y Artemis III, la misión prevista para el regreso humano a la superficie lunar.
La tripulación estará compuesta por cuatro astronautas: Reid Wiseman como comandante, Victor Glover como piloto, Christina Koch como especialista y Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense. El lanzamiento se realizará desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, a bordo del cohete Space Launch System (SLS), el lanzador más potente desarrollado por la NASA hasta la fecha.
La tripulación ejecutó un ensayo general el 20 de diciembre pasado durante el cual se simuló la cronología completa del día de lanzamiento, incluyendo el uso de trajes espaciales y las operaciones de ingreso y egreso de la Orion. Mientras tanto, en el Edificio de Ensamblaje de Vehículos del Centro Espacial Kennedy, ingenieros continúan con los ajustes finales del SLS, de la cápsula y de los sistemas terrestres.
(El Canciller)


















