
Bioceres, empresa de biotecnología agropecuaria fundada en 2001 por productores de Rosario, se presentó en convocatoria voluntaria de acreedores ante la imposibilidad de afrontar compromisos financieros que ascienden a unos 39 millones de dólares.
La compañía realizó la presentación ante la Securities and Exchange Commission (SEC) de Estados Unidos, en el marco de un proceso que busca reordenar su situación financiera luego de haber caído en default en julio de 2025, cuando no pudo cancelar en tiempo y forma pagarés bursátiles por más de 5 millones de dólares. Con el correr de los meses, la deuda se fue incrementando hasta rozar los 40 millones.
Reestructuración y pérdida de control
Con el inicio del concurso de acreedores, Bioceres SA avanzará en la transferencia de la toma de decisiones a un síndico, lo que implicará, desde el punto de vista contable, la pérdida de control del grupo sobre la compañía local.
La crisis financiera se explica, en parte, por la fuerte caída en el precio de las acciones de Bioceres Crop Solutions (BIOX), firma vinculada al grupo, registrada en las Islas Caimán y que cotiza en el Nasdaq. Sin embargo, desde la empresa aclararon que la situación de Bioceres SA no tendrá impacto ni sobre BIOX ni sobre su controlada Rizobacter.
El rol de Moolec y la nueva estructura societaria
A mediados de 2025, el grupo llevó adelante una reestructuración societaria mediante la cual Bioceres SA pasó a ser administrada por Moolec, quedando como una “sociedad residual”, separada del negocio principal, sin participación operativa significativa en la empresa que cotiza en Wall Street.
Moolec tiene entre sus accionistas al empresario y exsenador uruguayo Juan José Sartori, quien también participa en negocios vinculados a Tether, la compañía detrás de la criptomoneda USDT.
Deudas locales y situación financiera
En el plano operativo en Argentina, Bioceres SA mantiene un stock de pagarés bursátiles por más de $9.425 millones, según datos del Mercado Argentino de Valores. Además, en la Central de Deudores del Banco Central, la firma registra una deuda financiera con bancos por $7.121.668, lo que la ubica en situación de riesgo 2, aunque no presenta cheques rechazados.
El concurso de acreedores busca ahora ordenar este escenario y definir el futuro de una empresa que fue referente de la innovación biotecnológica aplicada al agro argentino.

















