
Un accidente aéreo de gran magnitud conmociona al noroeste de Colombia tras confirmarse el siniestro de un avión que operaba para la aerolínea estatal Satena y había desaparecido del radar mientras cubría el vuelo entre Cúcuta y Ocaña.
La aeronave, un Beechcraft 1900D con matrícula HK-4709, volaba bajo el vuelo NSE 8849, que despegó del Aeropuerto Internacional Camilo Daza de Cúcuta a las 11:42 a.m. locales con destino al aeropuerto Aguas Claras de Ocaña. Según los comunicados oficiales, perdió contacto con el control de tráfico aéreo aproximadamente 12 minutos después, alrededor de las 11:54 a.m., poco antes de la hora prevista de aterrizaje.
Tras varias horas de incertidumbre y una intensa búsqueda, el avión fue localizado siniestrado en una zona montañosa de difícil acceso en la región de Catatumbo, jurisdicción del municipio de La Playa de Belén, dentro del departamento de Norte de Santander. Campesinos y equipos de emergencia confirmaron que la estructura quedó completamente destruida.
Las autoridades han confirmado que no hubo sobrevivientes entre los 15 ocupantes. Entre los fallecidos se encontraban 13 pasajeros y los dos miembros de la tripulación, y se informó que en el avión viajaban **figuras públicas, incluido el representante a la Cámara Diógenes Quintero y el candidato político Carlos Salcedo, junto con parte de sus equipos de trabajo.
El hallazgo se produjo en una zona remota, con acceso complicado por la orografía montañosa, lo que ha dificultado las labores de recuperación de cuerpos e investigación. Además, el área está bajo influencia de grupos armados ilegales, por lo que las operaciones de rescate y peritaje se realizan bajo estrictas medidas de seguridad, con despliegue de tropas del Ejército y efectivos de la Fuerza Aérea.
Un dato inquietante divulgado por la Aeronáutica Civil es que la baliza de emergencia de la aeronave no se activó tras el impacto, lo que retrasó la localización inicial del avión y obligó a depender del desplazamiento de equipos terrestres y observaciones de lugareños.
Las autoridades colombianas han activado protocolos internacionales y trabajan para identificar formalmente los restos de las víctimas, mientras familiares esperan en los aeropuertos de origen y autoridades habilitan canales de atención y asistencia humanitaria. La causa exacta del siniestro aún está bajo investigación, con equipos especializados analizando las comunicaciones, datos de radar y posibles fallas técnicas.
(Con información de The City Papaer de Bogotá)

















